El miércoles, Israel acusó a 37 ONG de no haber cumplido con los nuevos requisitos de registro para obtener permiso y llevar a cabo sus actividades en Gaza y la Cisjordania ocupada, por lo que sus licencias se revocarán a partir del 1 de enero de 2026.
Hoy viernes, las autoridades israelíes dan un giro a su decisión: permiten a “comerciantes” ingresar bienes en Gaza que ONG tienen prohibido hacerlo, en otras palabras, empresas israelíes y de otras partes aliadas tienen la vía libre para aprovechar la crisis y llenarse los bolsillos.
Según el rotativo británico The Guardian, las autoridades israelíes alegan que estos artículos podrían ser reutilizados por grupos de resistencia para actividades militares, incluidos generadores, postes de tiendas de campaña, paneles solares, detectores de humo, muletas, sillas de ruedas y andadores.
Las autoridades israelíes permiten que los “comerciantes” transporten muchos de estos mismos artículos a Gaza, donde se venden en mercados públicos a precios muy caros.
Fuentes militares, diplomáticas y humanitarias han informado al diario que los productos pasan por los mismos puestos de control estrictamente controlados que actualmente impiden a las organizaciones de ayuda entregarlos gratuitamente.
Las restricciones han intensificado las dificultades de los palestinos que se enfrentan al invierno, con bajas temperaturas y fuertes lluvias que inundan tiendas de campaña y refugios improvisados.
Sam Rose, director interino de operaciones en Gaza de UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, afirmó que los generadores actualmente solo estaban disponibles a través de proveedores privados. “Hay un margen de beneficio”, afirma, mientras enfatiza que múltiples partes se estaban beneficiando de las restricciones.
Los ataques israelíes han destruido el 80 % de los edificios en toda la Franja, e Israel continúa bloqueando el acceso a refugios y suministros de ayuda esenciales a pesar del alto el fuego implementado el 10 de octubre.
A pesar de la tregua, los ataques israelíes contra palestinos han continuado en Gaza, dejando al menos 418 muertos y 1141 heridos, según el Ministerio de Salud de Gaza.
Expertos advierten que las autoridades israelíes, al impedir la entrada de la ayuda humanitaria al enclave y agravar el sufrimiento de la gente, buscan forzar el desplazamiento de los palestinos del enclave para poder ocupar y anexarlo.
ctl
