Según informa la agencia palestina de noticias WAFA, el ejército del régimen israelí ha reprimido las manifestaciones contra la construcción de nuevos asentamientos ilegales y causado heridas a 153 civiles palestinos en Yabal Sabih, en la localidad de Beita, al sur de la ciudad de Nablus, en la Cisjordania ocupada.
“Beita es un paradigma o uno de los muchos paradigmas, de lo que es la deposición y la limpieza étnica de los palestinos”, ha subrayado este viernes el analista de temas políticos Daniel Lobato a HispanTV.
Hace dos meses, recuerda Lobato, existía el pueblo palestino apacible de Beita, pero, a partir del 28 de mayo, llegaron los colonos israelíes con sus carromatos con sus fusiles sus ametralladores y tomaron los olivares del pueblo palestino y, en tres semanas, han construido una ciudad con el apoyo de ejército israelí, dejando a este pueblo palestino desposeído de sus medios de producción.
“Beita ha sido hoy un ejemplo más, como Kafr Qaddum, de esa resistencia que les queda (a los palestinos) de resistir, de resistir, desde hace 73 años, manifestarse todos los viernes y poner, lamentablemente, mucha sangre encima de la tierra palestina”, ha indicado Lobato.
Esta situación, vaticina el analista, antes o después va a acabar, pero de momento le queda mucho sufrimiento al pueblo palestino, precisa.
Las protestas de los palestinos residentes en la zona, principalmente de la localidad de Beita, comenzaron hace un mes, coincidiendo con la rápida y repentina construcción del mencionado asentamiento y, hasta el momento, han dejado cinco muertos. Las autoridades israelíes han decidido convertir el asentamiento de Eviatar, en Beita, en una base militar.
El régimen de Tel Aviv justifica la demolición de viviendas palestinas alegando que carecen de permisos de construcción, a pesar de que Israel muy rara vez ofrece esos permisos a los palestinos, pero emite miles de permisos a los colonos ilegales.
El régimen de Tel Aviv, bajo el mandato reciente de Naftali Bennett, ha permitido emitir, cada tres meses, permisos para construir nuevos asentamientos en los territorios ocupados.
Esto ocurre mientras la mayoría de los países y organizaciones internacionales considera ilegales los asentamientos que Israel ha construido y sigue levantando en los territorios ocupados desde la guerra de los Seis Días en 1967. El régimen de Tel Aviv hace caso omiso a cualquier condena en este sentido.
Fuente: HispanTV noticias
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