• Ancianos palestinos son vacunados contra la COVID-19 en la aldea de Dura cerca de Al-Jalil (Hebrón), en Cisjordania, 9 de junio de 2021.
Publicada: sábado, 19 de junio de 2021 0:20

El Gobierno palestino anula un acuerdo con Israel para recibir un millón de dosis de vacunas anti-COVID-19 porque los fármacos están “a punto de caducar”.

“Tras un examen por parte de los equipos técnicos del Ministerio de Salud del primer lote recibido esta noche de Israel [...] hemos descubierto que no era conforme con las características del acuerdo”, ha declarado este viernes Ibrahim Melhem, portavoz de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), en conferencia de prensa, apenas horas después del anuncio del acuerdo.

El vocero palestino ha cargado contra el régimen de Tel Aviv por enviar unas 90 000 dosis de las vacunas acordadas, producidas por la compaña farmacéutica estadounidense Pfizer, todas a punto de expirar. “El Gobierno rechaza recibir vacunas a punto de caducar”, ha subrayado.

A pesar de que en las redes sociales se han hecho virales las fotos de los fármacos de Pfizer con la inscripción “junio de 2021”, las autoridades israelíes insisten en que las vacunas son buenas y que no deben ser desperdiciadas.

Melhem ha dicho que el Gobierno palestino espera ahora que el laboratorio norteamericano suministre directamente las vacunas pedidas, sin precisar la fecha.

Israel exige que ninguna vacuna se transfiera a la Franja de Gaza

Horas antes de la anulación del acuerdo, la ministra de Salud de Palestina, Mai al-Kaila, criticó al régimen de Israel por haber exigido —durante las negociaciones con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y Pfizer—  que ninguna de las vacunas se transfiriera a la bloqueada Franja de Gaza y que el contrato no fuera firmado por el Gobierno palestino.

Sin embargo, Al-Kaila subrayó que el Gobierno palestino rechazó ambas demandas e insistió en que el acuerdo no es con Israel, sino con la compañía Pfizer.

La medida se produce después de que Israel sea blanco de fuertes críticas por parte de organizaciones pro derechos humanos y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por haber bloqueado el envío de asistencia médica y las vacunas contra el nuevo coronavirus, causante de la COVID-19 al bloqueado enclave palestino.

Israel comenzó desde diciembre su masiva campaña de inoculación con vacunas Pfizer y acaba de eliminar el uso de tapabocas en interiores con gran parte de su población inmunizada contra el virus.

En los territorios palestinos, sin embargo, Israel se ha abstenido de iniciar una campaña de vacunación, a pesar de los llamamientos internacionales para que lo haga.

Tanto la ONU como las organizaciones pro derechos humanos han instado a Israel a cumplir con sus obligaciones con acuerdos internacionales como “potencia ocupante” a la hora de proporcionar vacunas a los palestinos, sobre todo a los presos que, según algunos informes, han sido privados del acceso a los medicamentos y materiales de limpieza y mascarillas en medio de la pandemia.

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