• Omar Shakir, representante de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en los territorios ocupados palestinos.
Publicada: miércoles, 17 de abril de 2019 15:27

Una corte israelí ha aprobado la deportación de un director de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) por apoyar el boicot a Israel.

El tribunal del régimen de ocupación en el distrito de Al-Quds (Jerusalén) dio ayer martes luz verde a la expulsión de Palestina ocupada del representante local de HRW, Omar Shakir, por considerar un acto de “boicot” sus investigaciones y llamamientos a las empresas para que dejen de facilitar los atropellos en los asentamientos ilegales israelíes de Cisjordania.

El veredicto se emitió después de que la oenegé presentara un recurso para evitar que la corte revocara el permiso de trabajo de Shakir y fuera deportado de los territorios palestinos ocupados.

HRW ha condenado la decisión del tribunal y ha tachado su resolución de “hipócrita”, argumentando que el dictamen manda el “terrible mensaje” de que aquellos que critiquen el papel de las empresas en las violaciones de derechos cometidas en los asentamientos israelíes de Cisjordania “corren peligro de ser expulsados”.

“Israel se describe como la única democracia de la región, pero va a expulsar a un defensor de los derechos humanos por su defensa pacífica de los mismos”, denuncia Tom Porteous, subdirector de programa de la HRW, en un comunicado.

Israel se describe como la única democracia de la región, pero va a expulsar a un defensor de los derechos humanos por su defensa pacífica de los mismos”, ha denunciado Tom Porteous, subdirector de programa de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

 

Las autoridades israelíes ordenaron a Shakir abandonar los territorios palestinos ocupados en un plazo de dos semanas en mayo del año pasado por su respaldo al movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), opuesto a la ocupación israelí.

Israel reprime con frecuencia a los grupos que respaldan la campaña mundial de BDS, que busca terminar con la violencia ejercida por Israel durante más de medio siglo contra millones de palestinos.

La iniciativa, que sigue ganando cada vez más adeptos a nivel internacional, busca además hacer frente al desalojo forzoso de los palestinos de sus hogares y al robo de tierras palestinas mediante la construcción de asentamientos ilegales en las ocupadas Cisjordania y Al-Quds.

Airado por el creciente apoyo mundial al movimiento BDS, Israel ha aprobado una ley que prohíbe conceder visados de entrada y derechos de residencia en Palestina ocupada a extranjeros que llamen al boicot al régimen de Tel Aviv o a sus colonias en la ocupada Cisjordania.

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