• El director local de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en la Palestina ocupada, Omar Shakir, 9 de mayo de 2018.
Publicada: miércoles, 9 de mayo de 2018 21:15
Actualizada: miércoles, 9 de mayo de 2018 21:58

El régimen de Tel Aviv ha ordenado al director local de la organización pro derechos humanos Human Rights Watch (HRW) abandonar los territorios ocupados palestinos, en un plazo de dos semanas, por su respaldo al Movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel.

El funcionario en cuestión es Omar Shakir, un activista estadounidense de ascendencia iraquí, quien anunció mediante su cuenta de la red social Twitter haber recibido una orden por parte de las autoridades israelíes para salir de la Palestina ocupada por apoyar la campaña propalestina BDS.

El ministerio del interior del régimen israelí ha confirmado este miércoles la noticia mediante un comunicado. “A raíz de las recomendaciones del ministerio de exteriores, que contienen informaciones, según las cuales, Shakir es desde hace años un militante del BDS, que apoya el boicot a Israel de forma activa, el ministerio decidió poner fin a su permiso de residencia”, se lee en el texto.

La oenegé no ha permanecido callada ante la medida israelí y en una nota ha subrayado que el caso no se dirige solo contra Shakir, “sino que trata de amordazar a HRW para acallar las críticas contra las violaciones de los derechos humanos en Israel”.

(La medida del régimen de Israel para expulsar a Shakir no se dirige solo contra ese activista), sino que trata de amordazar a HRW para acallar las críticas contra las violaciones de los derechos humanos en Israel”, recrimina la organización pro derechos humanos Human Rights Watch en un comunicado.

Israel reprime con frecuencia a los grupos que amparan a la campaña mundial de BDS, que busca terminar con la violencia ejercida por Israel, durante más de medio siglo, contra millones de palestinos, incluido el devastador asedio ilegal que castiga y asfixia colectivamente a casi 2 millones de palestinos en la Franja de Gaza.

La iniciativa, que sigue ganando cada vez más adeptos a nivel internacional, busca además hacer frente al desalojo forzoso de los palestinos de sus hogares y al robo de tierras palestinas mediante la construcción de asentamientos ilegales en la ocupada Cisjordania.

Israel, airado por el creciente apoyo mundial al movimiento BDS, ha aprobado una ley que prohíbe conceder visados de entrada y derechos de residencia a los extranjeros que llamen al boicot contra este régimen o contra las colonias en los territorios ocupados.

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