La supervivencia de esta histórica tradición depende directamente de los esfuerzos conjuntos de activistas que tratan de evitar su desaparición.
En el sur de la Ciudad de México, hay más de dos mil hectáreas de terrenos de cultivo flotando, literalmente, sobre los canales de agua que atraviesan la región.
Las chinampas son islas creadas a mano a partir del lodo sacado de canales de agua, ideadas como un método ultraefectivo de cultivo por los ancestros prehispánicos.
En las chinampas, todo el trabajo es manual. Desde la preparación del terreno hasta la siembra, todo tiene que hacerse manualmente.
Aunque han actualizado algunos métodos de trabajo, como el uso de plástico para evitar pérdidas de humedad y el riego de goteo para aumentar la eficacia, los chinamperos enfrentan muchas dificultades para sacar adelante su trabajo.
Para evitar la paulatina desaparición de las chinampas, que ya son Patrimonio de Humanidad, se han ideado muchas soluciones. La más importante y efectiva ha sido dar liquidez económica a los chinamperos facilitando la venta de sus productos.
A través de un mercado local, los chinamperos venden sus productos todos los días. Además, se han involucrado en el proceso algunos de los restaurantes más importantes de México, por un lado, para ayuda a conservar la identidad agrícola de México y por otro lado, en beneficio del sector gastronómico, asegurándose el suministro productos de alta calidad íntegramente orgánicos.
akm/rba
