• Primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi (dcha.), se reúne con el presidente del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemati, Bagdad, 6 de febrero de 2019.
Publicada: miércoles, 6 de febrero de 2019 18:13
Actualizada: jueves, 7 de febrero de 2019 1:54

El primer ministro iraquí vuelve a asegurar que Bagdad no acatará las sanciones de EE.UU. a Irán, país que facilitó la eliminación de EIIL (Daesh, en árabe).

La oficina del premier Adel Abdul-Mahdi destaca en un comunicado emitido hoy miércoles que Bagdad no se sumará al régimen de sanciones de EE.UU. contra Irán, ya que el pueblo iraquí ha sido también víctima de bloqueos económicos y comprende el daño que causan a un pueblo.

Del mismo modo, el alto titular agradece en la nota el apoyo prestado por la República Islámica para la derrota del grupo terrorista EIIL en territorio iraquí.

El comunicado se publica después de reunirse Abdul-Mahdi hoy mismo en Bagdad (capital iraquí) con el presidente del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemati, y manifestar ambos dignatarios su deseo de mayor cooperación, en especial en el campo económico.

En la reunión, el primer ministro iraquí ha afirmado que su país hará todos sus esfuerzos para apoyar a Teherán frente a las sanciones, y ha expresado su alegría por ver que la República Islámica está saliendo victoriosa del trance.

 

El Gobierno de EE.UU. ha reimpuesto tras abandonar el acuerdo nuclear de 2015 todas las sanciones que se habían levantado en virtud del mismo y, desde entonces, amenaza a todos los países que hacen negocio con Irán. Washington pretende paralizar la economía iraní deteniendo por completo sus exportaciones de petróleo.

Abdul-Mahdi había manifestado ya su respaldo a Teherán el martes, esta vez frente a declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien dijo que la guerra de su país contra Irak fue un “gran error”, pero que como ya se ha invertido en crear una base militar en ese país, es mejor conservarla y usarla para vigilar a Irán.

El premier rechazó abiertamente que Irak sea utilizado por cualquier país contra un tercero y desmintió que Washington tenga una base militar en su territorio. Los soldados estadounidenses, afirmó, hacen tareas de formación en el marco de la coalición internacional liderada por Washington cuya función es supuestamente luchar contra el grupo terrorista takfirí EIIL.

Las afirmaciones del inquilino de la Casa Blanca provocaron también la oposición y la ira de otros altos cargos de Irak, entre ellos el presidente Barham Salih y el ex primer ministro Haidar al-Abadi.

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