“Yo no estoy de acuerdo con que se bloquee un país”, ha destacado este domingo el presidente colombiano, Gustavo Petro, en cuanto al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, mediante un mensaje publicado en su cuenta personal en X.
En este sentido, el mandatario colombiano ha invitado a EE. UU. a “cambiar su política hacia Cuba” y a evitar imponer “más cadenas” a la isla.
Tras culpar a su antecesor, Iván Duque, de la situación de embargos por la que atraviesa Cuba, Petro ha ratificado que “el actual bloqueo a Cuba surgió de una falsedad de Duque: desconocer que Cuba prestó su territorio para ayudar a la paz de Colombia y que lo hizo por petición del gobierno colombiano en el gobierno (Juan Manuel) Santos”.
“Yo le agradezco a Cuba que haya colaborado con Noruega por la paz de Colombia”, ha agregado respecto al papel de Cuba como país garante de la firma de los acuerdos de paz en 2016.
El presidente colombiano ha calificado a Cuba como “una joya en el Caribe”, subrayando que “su pueblo es culto y podría ayudar mucho a la humanidad en sus saberes y culturas”.
En medio del bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. a la isla, Petro también ha hecho una propuesta para Cuba en materia de transición energética, con el fin de dejar a un lado el petróleo y enfocarse en las energías limpias, especialmente en el aprovechamiento de la energía solar.
“Cuba necesita hoy un cambio de energía del petróleo hacia el sol. Los cambios de modos de energía también cambian la forma de la sociedad, no hay que temer al fluir de la historia”, ha escrito el mandatario.
Al reaccionar a un informe del diario EL TIEMPO, que indica que el buque Ocean Mariner, retenido hace algunos días con combustible por la Guardia Costera de Estados Unidos cuando supuestamente se dirigía a Cuba, salió de Colombia, el presidente colombiano también ha afirmado que no ve el transporte de petróleo como un delito.
“No hay delito en el transporte libre de petróleo en el Caribe, pero es preferible que la energía del Caribe la entregue el sol que sale casi todos los días”, ha setenciado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una “emergencia nacional” ante la supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región.
Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
Según el Gobierno cubano, el embargo ha causado daños económicos acumulados superiores a 159 000 millones de dólares y ha sido un obstáculo central para el desarrollo de la isla.
ght/tmv
