El pueblo colombiano salió a las plazas públicas del país para oír del presidente de la república la orden del Consejo de Estado de decretar un nuevo salario mínimo, tratando así de que les rebajara el salario a los trabajadores. El presidente se mantuvo en su decisión.
Estabilizar el incremento del salario es un campanazo de alerta para que los venideros gobiernos cumplan, como lo señala la Constitución Nacional, decretar un verdadero salario vital.
Sindicalistas y trabajadores salieron para manifestarse contra el Consejo de Estado, ya que ven en él una actitud mezquina porque, mientras ellos se ganan millones de pesos en su sueldo, se oponen a que un simple trabajador solo gane 2 millones.
Álvaro Altamiranda, Bogotá.
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