Con la firma de sus ministros, el gobierno nacional le da vía libre a que el pueblo decida por las grandes reformas que necesita, como lo es la de la salud, la pensión, entre otras, esto se daría a través de una asamblea nacional constituyente, donde el pueblo sería el poder constitucional.
El gobierno nacional no busca derogar o eliminar la Constitución vigente de los colombianos, si no que el pueblo se pronuncie ante unos temas sociales que le han sido esquivos por la clase política tradicional.
El congreso de la república y varios líderes políticos tradicionales se han opuesto en varias oportunidades a estas reformas sociales, ahí se evidencia los intereses particulares de estos y sus patrocinadores.
Para aprobarse esta constituyente se tendría que superar un poco más de dos millones de firmas, equivalente al 5 por ciento del censo electoral, la idea del gobierno es presentar este proyecto ante el próximo 20 de julio en la instalación del nuevo periodo legislativo
Álvaro Altamiranda, Bogotá
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