• El premier iraquí, Adel Abdul-Mahdi (centro) en la reunión semanal del Consejo de Seguridad Nacional de Irak, 5 de febrero de 2019.
Publicada: miércoles, 6 de febrero de 2019 2:56

El primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi, rechaza abiertamente que Irak sea utilizado por cualquier país contra un tercero.

“Irak no permitirá a ningún país que utilice su suelo contra otro país”, ha anunciado este martes el premier iraquí en una conferencia de prensa.

Abdul-Mahdi, con estas palabras, ha reaccionado a las declaraciones del domingo del presidente estadounidense, Donald Trump, en una entrevista con la cadena local CBS, donde admitió que la guerra de Irak fue un “gran error”, pero como ya se había invertido en crear una base militar en ese país, era mejor conservarla y usarla para vigilar a Irán.

Tras demandar a Trump que renuncie a mantener la presencia militar de Estados Unidos en Irak para seguir de cerca al vecino Irán, el primer ministro iraquí ha desmentido que el país norteamericano tenga una base militar en su país.

“No hay bases militares estadounidenses” en territorio iraquí, ha explicado Abdul-Mahdi. Los soldados se ocupan de la formación en el marco de la coalición internacional, liderada por Washington, una coalición cuya función supuestamente era luchar en Irak contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).

Irak no permitirá a ningún país que utilice su suelo contra otro país”, anuncia el primer ministro iraquí, Adel Abdul-Mahdi.

 

Asimismo, ha calificado de “inútiles” las declaraciones de Trump, señalando que Irak no se debe involucrar en ningún conflicto entre otras naciones.

El anuncio en cuestión de Trump ha provocado en gran medida la ira y la crítica de los iraquíes. El presidente de Irak, Barham Salih, aseguró el lunes que Trump no pidió “autorización alguna a Irak para la presencia militar de EE.UU.”, por lo que exhortó a Washington que “no sobrecargue a Irak con sus propios asuntos” y que “no persiga sus propias prioridades estratégicas” en territorio iraquí.

Asimismo, el Movimiento de Resistencia Islámica de Irak (Kataib Hezbolá) ha estimado que el anuncio de Trump supone, en realidad, “una ocupación” del país árabe y ha prometido no permitir a EE.UU. usar Irak como base contra los países vecinos.

Tras la victoria del Gobierno de Bagdad frente al grupo terrorista Daesh en diciembre de 2017, las autoridades estadounidenses prometieron “reducir gradualmente” su presencia en suelo iraquí, pero en agosto de 2018 Washington aseguró que el contingente norteamericano —estimado en 5200 efectivos— permanecerá en Irak “el tiempo que sea necesario”.

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