Con este gesto, los activistas congregados en la capital estadounidense, visibilizaron su apoyo a los palestinos que escaparon de la prisión de Gilboa, considerada como una de las instalaciones más blindadas de Israel.
Se estima que los prisioneros usaron una cuchara oxidada para cavar el agujero bajo el lavabo de una celda y lograron escapar sin ser detectados por los guardias penitenciarios israelíes.
Los medios palestinos han reportado que cinco de los que consiguieron huir eran integrantes de la Yihad Islámica, y el otro restante era parte del Movimiento Palestino de Liberación Nacional (Al-Fatah).
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