Barry, como un huracán de categoría 1, azotó el sábado por la tarde todo el largo de la costa central de Louisiana, pero se debilitó de inmediato y pasó a ser una tormenta tropical, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de EE.UU.
No obstante, la lluvia es la que siempre representa la mayor amenaza, independientemente de si la tormenta es un huracán o una tormenta tropical.
De acuerdo con informes meteorológicos, Barry podría arrojar hasta dos pies de lluvia junto con fuertes vientos e inundaciones por mareas tormentosas.
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