El mayor número de víctimas mortales se detectó en las prefecturas de Hiroshima (26) y Ehime (18).
La mayoría de las muertes se produjo a consecuencia de las crecidas de los ríos, porque las víctimas cayeron accidentalmente en sus caudales o fueron sorprendidas en sus viviendas por aludes de tierra y la subida de las aguas, según recogieron los medios locales.
akm/ctl/msf
