La marcha, convocada por organizaciones religiosas y la Iglesia católica, tiene por meta pedir que se ponga fin a la violencia en México, pues en tan solo los dos últimos meses se han registrado más de 200 asesinatos.
Vestidos de blanco como símbolo de paz, los manifestantes han coreado lemas por la paz tras el asesinato de al menos 15 personas el sábado en diversos incidentes en el país, una de las jornadas más violentas vividas en la nación norteamericana.
Tras diez años del inicio de la lucha contra el narcotráfico, se calcula que 100 000 personas han muerto y 30 000 han desaparecido. Estas cifras, entre otros datos, han hecho que México pase a ser considerado el segundo país más violento del mundo después de Siria, de acuerdo con el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, en el Reino Unido.
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