La cadena HispanTV, en un sondeo en línea realizado esta semana, ha preguntado a los usuarios de su página web: “¿Cuál ha sido el escándalo más grande del Gobierno de Boris Johnson?”.
Según los resultados de la encuesta, obtenidos desde el jueves hasta el sábado, el 65 por ciento de los participantes consideró el partygate, fiestas celebradas en la oficina del primer ministro en Downing Street desafiando el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, fue el escándalo más grande del Gobierno de Johnson.
Asimismo, el 28,1 % de los encuestados señaló que nombrar a Chris Pincher en su Gobierno, pese a conocer denuncias de conducta sexual inapropiada en su contra, fue el peor, mientras que el 6,9 por ciento calificó la remodelación de su residencia en Downing Street con dinero de un donante del partido conservador fue el escándalo más gordo.
En este sentido, en una entrevista concedida este sábado a HispanTV, el analista de temas internacionales Pablo Jofré Leal ha dicho que lo de partygate en verdad fue un “escándalo mayúsculo en el plano de la política interna”.
Johnson, que asumió en 2019, decidió dar un paso al costado como líder conservador, y también como premier, jaqueado por una ola de renuncias en su Gobierno a raíz de una larga serie de escándalos éticos que lo tuvo como protagonista.
En este contexto, anunció que seguirá desempeñando como el premier del Reino Unido hasta que sea elegido su sustituto y afirmó que apoyará a su futuro sucesor “en la medida de lo posible”. De igual manera, confirmó que el proceso para elegir ese nuevo líder comenzará la próxima semana.
Esto se produjo después de que los ministros del gabinete de Johnson iniciaran una ola de renuncias a raíz de los incesantes escándalos que rodean a Johnson y su ejecutivo; desde el martes hasta el jueves, dimitieron unos 50 miembros del Gobierno.
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