Mahmud Qomati, vicepresidente del Consejo Político de Hezbolá, enfatizó el sábado que el movimiento de Resistencia libanés no permitirá la creación de una “línea amarilla” o zona de amortiguación por parte de Israel en el territorio libanés, en medio de la persistente tensión en la frontera sur.
El dirigente alertó que “la paciencia se ha agotado” y subrayó que Israel debe retirarse completamente del territorio libanés.
Sostuvo que Hezbolá continúa comprometido con un alto el fuego de 10 días —logrado con Israel bajo la presión de Irán—, al tiempo que advirtió que cualquier nueva agresión o violación de la tregua por parte del régimen ocupante será respondida.
Sus declaraciones se producen poco después de que el ejército israelí anunciara el establecimiento de la controvertida “línea amarilla” de demarcación en el sur del Líbano, al igual que en la Franja de Gaza, para lo que afirmó proteger a sus tropas de las supuestas amenazas, mientras rige un alto el fuego frágil entre las partes confrontadas.
Este marco táctico, inspirado en las zonas de segregación de Gaza, designa territorios específicos ocupados como zonas militares cerradas, lo que impide el acceso a 55 aldeas libanesas a los residentes que regresan tras semanas del desplazamiento forzoso.
El ejército israelí confirmó haber llevado a cabo ataques a individuos que intentaban acercarse a la línea amarilla, muchos de ellos aldeanos que trataban de regresar a sus viviendas. También se desplegó fuego de artillería para apoyar a las tropas terrestres israelíes y destruir posiciones que pudieran facilitar supuestamente los ataques contra las tropas de ocupación.
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