• Un combatiente de Hezbolá en una torre de vigilancia en Juroud Arsal, El Líbano, 29 de julio de 2017. (Foto: Reuters)
Publicada: jueves, 12 de noviembre de 2020 6:57

El líder de Hezbolá advierte que la Resistencia libanesa tiene el dedo en el gatillo para contrarrestar cualquier agresión por parte del régimen de Israel.

Nuestro dedo está en el gatillo. Si el enemigo sionista comete la más mínima locura, la respuesta de la Resistencia será rápida y contundente”, así lo indicó el secretario general del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasralá.

En un discurso televisivo ofrecido el miércoles, Nasralá se refirió a las recientes maniobras militares del ejército israelí en las fronteras norteñas de El Líbano, asegurando que las fuerzas de Hezbolá están “en alerta máxima” ante cualquier provocación israelí contra su territorio.

El alto dirigente de Hezbolá, además, resaltó que la alta capacidad militar de la Resistencia libanesa ha obligado a Israel cambiar su “posición ofensiva a la defensiva”. “Nadie puede ignorar tal poder. La realización de estas maniobras indica que el enemigo sionista está en una verdadera crisis”, agregó.

Durante estas maniobras, las fuerzas israelíes violan con frecuencia los territorios libaneses para llevar a cabo tareas de reconocimiento y espionaje. Hezbolá ha advertido en reiteradas ocasiones que, en caso de que Israel piense siquiera en atacar a El Líbano, le “dará una lección” que amenazará su existencia.

 

En otra parte de sus declaraciones, Nasralá rechazó los informes “infundados” que sugieren las conversaciones en curso entre El Líbano y el régimen israelí para resolver la disputa marítima que tienen como fin “un acuerdo de paz o normalización” con la parte israelí.

Algunos han ido demasiado lejos y han hablado de negociaciones entre Hezbolá e Israel. Todos son mentiras e invenciones inverosímiles. Nuestra posición respecto a Israel es muy clara: su existencia no es legítima. No participamos en ninguna negociación de paz con el enemigo”, sostuvo.

El líder de Hezbolá, sin embargo, indicó que su movimiento tiene total confianza en la gestión del presidente libanés, Michel Aoun, sobre las conversaciones con Israel, que se basan en “trazar límites marítimos y recuperar a los prisioneros” entre las partes.

Durante décadas, la frontera marítima entre El Líbano y los territorios ocupados por Israel ha sido un tema candente, ya que Beirut y el régimen de Tel Aviv aún se encuentran técnicamente en estado de guerra. Ambos lados se disputan un triángulo marítimo de unos 860 kilómetros cuadrados para explorar posibles reservas de gas en el subsuelo del mar Mediterráneo.

El presidente libanés ha advertido en reiteradas ocasiones que su país nunca renunciará a sus fronteras reconocidas internacionalmente, rechazando así los reclamos de Israel sobre una zona en disputa, rica en petróleo en aguas libanesas.

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