• El líder de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá, ofrece un discurso con ocasión de Arbaín, 7 de octubre de 2020.
Publicada: miércoles, 7 de octubre de 2020 17:54
Actualizada: miércoles, 7 de octubre de 2020 21:10

El líder de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá, critica los crímenes cometidos por el exdictador iraquí Sadam Husein contra los peregrinos de Arbaín.

El secretario general del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) ha ofrecido este miércoles un discurso con ocasión del Día de Arbaín, el aniversario del cuadragésimo día después del martirio del tercer Imam de los chiíes, el Imam Husein (la paz sea con él).

Durante sus declaraciones, Nasralá ha recordado los crímenes de Sadam, señalando que el exdictador iraquí obstaculizaba la celebración de las marchas de Arbaín e incluso, en algunas ocasiones, llegó a ordenar que se atacara a los peregrinos del Imam Husein (P).

En este sentido, ha indicado que, después del inicio de los movimientos del Despertar Islámico en varios países musulmanes y, sobre todo, tras la victoria de la Revolución Islámica en Irán (1979), bajo el liderazgo del Imam Jomeini (que en paz descanse), así como luego de la caída del régimen de Sadam Husein en Irak, todo se volvió propicio para la celebración de los rituales de Arbaín.

 

En otro momento de su intervención, Nasralá ha indicado que, este año en curso, las marchas de Arbaín se han visto ensombrecidas por la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, que ha contagiado a más de 36 000 000 de personas en todo el mundo.

Al respecto, ha instado a cumplir las recomendaciones realizadas por el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, que recientemente ha pedido a los musulmanes que, en este día, permanezcan en sus hogares para frenar la propagación del brote vírico, que se ha cobrado la vida de más de un millón de personas a nivel global.

Cada año, millones de peregrinos participan en las ceremonias por el Día de Arbaín en la ciudad iraquí de Karbala, donde el Imam Husein (P) fue martirizado, junto a 72 de sus compañeros, por orden del tirano Yazid I en el año 680 d.C.; no obstante, el presente año las ceremonias han adquirido otro carácter debido a la COVID-19.

ftn/anz/mkh