• Daños en el portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford tras un incendio registrado en marzo.
Publicada: viernes, 5 de junio de 2026 2:18

Un vídeo obtenido por CNN revela que el incendio ocurrido en marzo a bordo del portaviones USS Gerald R. Ford fue más grave de lo que informó la Marina de EE.UU.

Las imágenes muestran daños extensos en las zonas de descanso de la tripulación, donde las literas quedaron completamente destruidas, con restos carbonizados y estructuras metálicas retorcidas bajo techos parcialmente dañados por el fuego. También se observan cables colgando del techo y una gran acumulación de ceniza en el suelo.

Un marinero a bordo declaró a CNN que el sistema de supresión de incendios del buque no funcionó, lo que obligó a la tripulación a intervenir manualmente para intentar controlar las llamas. “Realmente pensé que íbamos a perder el barco”, afirmó, describiendo la situación como una lucha de “vida o muerte”. Según su testimonio, todo el personal disponible participó en las labores de extinción.

 

El incendio tardó alrededor de 30 horas en ser controlado, extinguido y asegurado, con el objetivo de evitar una posible reactivación. Como consecuencia, aproximadamente 600 marineros quedaron sin acceso a sus literas debido a los daños.

El jefe de Operaciones Navales, almirante Daryl Caudle, reconoció posteriormente que se trató de un incendio significativo originado en la zona de lavandería, aunque destacó la respuesta de la tripulación y su capacidad de reacción. Sin embargo, fuentes citadas por CNN indicaron que el buque tardó dos días en reanudar sus operaciones de vuelo y que posteriormente tuvo que dirigirse a un puerto en Grecia para reparaciones temporales.

El USS Gerald R. Ford, en servicio desde 2017, es el portaviones nuclear más avanzado de la Marina estadounidense y ha sido presentado como un símbolo de su capacidad tecnológica y operativa. No obstante, el incidente ha reabierto interrogantes sobre la fiabilidad de sus sistemas de seguridad, especialmente tras las denuncias de un posible fallo en el sistema de supresión de incendios.

Durante el mismo despliegue, que se prolongó durante 11 meses, el buque operó en un entorno de alta tensión militar vinculado a la guerra lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán. El grupo de ataque al que pertenece el Ford estuvo bajo lo que una condecoración presidencial describió como una “amenaza persistente de misiles enemigos y drones de ataque de una sola vía”.

Un marinero relató que, en el mar Rojo, llegó a observar estelas en el cielo asociadas a proyectiles iraníes, y que el buque activaba alertas cuando estos se aproximaban, ordenando la preparación para posibles impactos y el control de daños.

Además del incendio, el despliegue estuvo marcado por otros problemas técnicos a bordo, incluidos fallos recurrentes en los sistemas sanitarios del buque, con inodoros inutilizables y desbordamientos en distintas zonas, según videos obtenidos por CNN.

 

Tras su regreso a Norfolk, Virginia, en mayo, el portaviones afronta ahora un prolongado periodo de mantenimiento debido al desgaste acumulado del despliegue y a los daños adicionales provocados por el incendio.

Según un funcionario estadounidense citado por CNN, podrían pasar al menos un año antes de que vuelva a estar plenamente operativo, lo que obligará a otros buques a cubrir temporalmente su ausencia.

rba