• Una persona sostiene una imagen del asesinado Jamal Khashoggi en una protesta ante la embajada saudí en Washington, 10 de octubre de 2018. (Foto: AP)
Publicada: viernes, 26 de marzo de 2021 9:52

Ante la pasividad del Gobierno de EE.UU., el Congreso toma iniciativas para llevar ante la justicia a altos cargos saudíes implicados en el asesinato de Khashoggi.

El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU. presentó el jueves dos proyectos de ley que buscan hacer justicia a Jamal Khashoggi, periodista saudí del diario estadounidense The Washington Post, asesinado por agentes del reino árabe.

La iniciativa nace a raíz de la inacción mostrada por la Administración de Joe Biden de tomar medidas concretas contra los autores intelectuales del asesinato, perpetrado el 2 de octubre de 2018 en el consulado saudí en la ciudad turca de Estambul, luego de que los informes de los servicios de Inteligencia de EE.UU. señalaran al príncipe heredero de Arabia Saudí, Muhamad bin Salman Al Saud, como el cerebro de la operación. 

El congresista demócrata Gerry Connolly por el estado de Virginia, donde Khashoggi residía antes de que fuera asesinado en Estambul, presentó la Ley de Protección a los Disidentes de Arabia Saudí (SDPA, por sus siglas en inglés), con el apoyo de Michael McCaul, su homólogo republicano representante de Texas.

 

Esta sería la primera acción bipartidista que el Congreso ha tomado para imponer realmente algunas medidas punitivas contra Arabia Saudí”, dijo Connolly a los medios, para luego añadir que Khashoggi “era su elector y no se debe olvidar su brutal asesinato”.

Dicho esto, resaltó que debe impartirse justicia y, por ende, “este proyecto de ley será un medio para llevarnos hacia la justicia final”.

Por su parte, Gregory Meeks, presidente del Comité, detalló que la referida propuesta prevé imponer “límites razonables a las transferencias de armas estadounidenses a las agencias de inteligencia saudíes que se ha demostrado que están involucradas en el asesinato de Khashoggi y otras represiones políticas, hasta que la represión y el abuso de los disidentes disminuyan”.

Así pues, la iniciativa bipartidista, si sale adelante en la Cámara de Representantes, paralizará la venta de armas estadounidenses a Arabia Saudí —las cuales destina a su campaña agresiva contra Yemen— hasta que Riad se retracte de su conducta represiva ejercida contra los disidentes y opositores contrarios a las políticas agresivas de Bin Salman, gobernante de facto del reino árabe.

Una práctica intimidatoria extendida incluso a la relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre Asesinatos Selectivos y Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, por parte de un alto funcionario de Arabia Saudí.

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