• Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente de EE.UU., Donald Trump, llegando a una audiencia judicial, 15 de junio de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 14 de septiembre de 2018 18:38

Paul Manafort, exjefe de campaña electoral de Donald Trump, se declara culpable y acepta cooperar en la investigación de la posible injerencia de Rusia.

Según los términos de un acuerdo para evitar un segundo juicio por lavado de dinero y por participar en grupos de presión ilegales, presentado este viernes, Manafort ha aceptado declararse culpable de conspiración contra su país y de obstrucción a la justicia, y se compromete a colaborar con la investigación especial sobre una posible interferencia con Rusia en las elecciones de 2016 a cambio de una reducción de sentencia.

Como parte del pacto, Manafort podría ser sentenciado a una pena de hasta diez años de prisión y se le confiscarán cuatro propiedades valoradas en millones de dólares, varias cuentas bancarias y pólizas de seguro.

Del mismo modo, el acuerdo ha permitido al exjefe de campaña ver reducidos de siete a solo dos el número de cargos criminales contra él en su segundo proceso judicial, según ha informado la Oficina del fiscal especial Robert Mueller.

Manafort, consultor de 69 años que trabajó en la campaña de Trump durante casi seis meses a mediados de 2016, fue declarado culpable en agosto en otro juicio por ocho imputaciones de fraude fiscal y bancario.

Estos cargos, al igual que los dos reconocidos este viernes, no están relacionados con la campaña que investiga el fiscal especial Robert Mueller, sino que están relacionados con su trabajo para el expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich, que huyó a Rusia en medio de acusaciones de corrupción.

No obstante, el cambio de estrategia de Manafort —el único de los varios acusados por Mueller que no ha reconocido ser culpable— deja en posición incómoda al presidente de EE.UU., quien ha alabado a su exasesor por no “ceder” ante la presión de los investigadores de su propio Departamento de Justicia.

Las confesiones y condenas de los allegados a Trump reavivan el fantasma del impeachment al presidente norteamericano y pueden afectar a las perspectivas republicanas en las elecciones de mitad de periodo del Congreso, que se celebrarán en noviembre.

Estados Unidos acusa a Rusia de interferir en sus últimas elecciones presidenciales, pese a que el Gobierno ruso rechaza esas acusaciones y dice que están encaminadas a desestabilizar al país euroasiático.

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