• Benjamin Brafman, exitoso abogado penalista del barrio neoyorquino de Manhattan y defensor del productor de Hollywood Harvey Weinstein, en 2014.
Publicada: domingo, 4 de marzo de 2018 2:35

Las mujeres que ‘deciden’ mantener relaciones carnales para avanzar en su carrera profesional participan en algo reprobable, pero no están siendo víctimas de una ‘violación’, afirma el abogado del productor de Hollywood Harvey Weinstein, Benjamin Brafman.

“Si una mujer decide que necesita mantener relaciones sexuales con un productor de Hollywood para hacer avanzar su carrera, y lo hace y le parece todo ello insultante, no hay violación”, dice Brafman en una entrevista publicada este sábado en el diario británico The Times.

El letrado, establecido en el barrio neoyorquino de Manhattan, es uno de los abogados defensores penalistas más exitosos de Estados Unidos. En 2011 representó al entonces director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, acusado de violentas vejaciones a una limpiadora del hotel en que se alojaba, finalmente absuelto.

En defensa ahora de Weinstein, acusado desde octubre del año pasado por más de 100 mujeres de la industria cinematográfica de conductas sexuales indebidas de distinta gravedad, incluidos presuntos acosos, asaltos y violaciones, Brafman dice que su cliente no incurrió en ningún delito.

Por el contrario, el abogado acusa en la entrevista a las denunciantes de su cliente de “tomar una decisión consciente de hacer algo personalmente vejatorio” para medrar. Entre quienes se han querellado contra el productor hay actrices de éxito profesional notable como Salma Hayek, Uma Thurman, Gwyneth Paltrow, Asia Argento y Mira Sorvino.

Según Brafman, Weinstein no es el inventor del “casting de sofá” y su comportamiento es simplemente representativo de la cultura de Hollywood, donde se ha denunciado también la existencia de pederastia organizada de gran envergadura. En diciembre, ocho ex niños actores denunciaron agresiones del productor Gary Goddard.  

Si una mujer decide que necesita mantener relaciones sexuales con un productor de Hollywood para hacer avanzar su carrera, y lo hace y le parece todo ello insultante, no hay violación”, dice el abogado neoyorquino Benjamin Brafman, defensor del productor de Hollywood Harvey Weinstein.

 

La industria del cine ya tenía esta reputación “antes de que yo naciera” (en 1948), insiste el abogado, que reconoce que la conducta de su defendido —casado y con cinco hijos— “no ha sido irreprochable”, pero argumenta “que Weinstein promovió a más mujeres a papeles importantes que cualquier otro responsable del sector”.

El escándalo del productor desencadenó una ola internacional de denuncias públicas de acoso sexual a mujeres en numerosos ámbitos, incluidos la política, el deporte y la esfera pública de modo general.

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