• Arde la Iglesia Episcopal Metodista Africana del Monte Sion, en Greeleyville (Carolina del Sur, sureste de EE.UU.), 30 de junio de 2015.
Publicada: miércoles, 1 de julio de 2015 3:24
Actualizada: jueves, 27 de agosto de 2015 10:25

Una histórica iglesia afroamericana de Greeleyville, en Carolina del Sur, se convirtió el martes en la séptima en ser incendiada en el Sur de Estados Unidos desde la matanza racista del 17 de junio.

“Ha sido algo duro de ver”, declaró a la agencia Associated Press el concejal local Edward Woods. “Daña a la misma gente otra vez, pero la reconstruiremos. Y si ha sido alguien, deben saber que el odio no volverá a detenernos”, agregó.

“Ha sido algo duro de ver. Daña a la misma gente otra vez, pero la reconstruiremos. Y si ha sido alguien, deben saber que el odio no volverá a detenernos”, ha declarado el concejal del condado de Williamsburg Edward Woods.

Las autoridades han rechazado pronunciarse sobre la causa del fuego que quemó en la noche del martes, hora local, la iglesia Monte Sion, y señalan que en el momento del incendio había una tormenta con rayos y truenos.

Sin embargo, la iglesia fue ya incendiada en 1995 por miembros de la organización de ultraderecha racista blanca Ku Klux Klan, y se trata de la séptima iglesia “negra” en arder desde que el autor confeso de la matanza en la iglesia Emanuel de Charleston, en el mismo estado del sureste estadounidense, llamó a la “guerra racial”.

Estado de la Iglesia Bautista de Briar Creek Road, en Carolina del Norte (este de EE.UU.), tras el incendio del 24 de junio de 2015.

 

Mark Potok, del Centro Legal Sureño para la Pobreza, considera que los incendios pueden ser una represalia por las recientes manifestaciones contra la bandera confederada, según declaraciones recogidas hoy miércoles por la cadena USA Today.

La bandera fue utilizada entre 1861 y 1865 por los Estados Confederados de América, que mantenían la esclavitud, abolida en años anteriores por los estados norteños. El pasado sábado, una mujer retiró una bandera confederada que ondeaba en los terrenos del capitolio surcarolinés, días después de que reclamara su eliminación la gobernadora del estado.

Los templos afectados son la Iglesia Adventista del Séptimo Día de College Hill, en Tennessee; la Iglesia Cristiana del Poder de Dios, en Georgia; la Iglesia Bautista de Briar Creek Road, en Carolina del Norte; la Iglesia Bautista de la Arboleda de Glover; la Iglesia del Milagro Mayor de la Santidad Apostólica, en Florida; y la Iglesia Presbiteriana de Fruitland, en Tennessee.

Los tres primeros incendios, entre el 22 y el 24 de junio, se tratan oficialmente como provocados. A partir del día 26, las autoridades han preferido invocar causas “indeterminadas” o aludir a percances eléctricos y rayos de tormenta.

Los incendios provocados de iglesias afroamericanas han sido recurrentes en la historia estadounidense desde la derrota de los Estados Confederados a mediados del siglo XIX, en particular después de sucesos de gran significado político.

Un estudio publicado el pasado 22 de junio señala que las agresiones perpetradas por extremistas han causado más muertes, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, que los ataques de Al-Qaeda y bandas terroristas similares.

mla/ktg/msf