El estadio Alinma de Yeda, Arabia Saudí, fue el escenario de uno de los penales más insólitos en la historia del fútbol juvenil. El partido terminó 1-1 en los 90 minutos reglamentarios. La paridad se mantuvo en el alargue, por lo que el ganador debió definirse desde los doce pasos, donde Japón terminó imponiéndose. Sin embargo, el momento más sorprendente se produjo durante el segundo disparo de la tanda.
En esa ocasión, el jugador japonés Yutaka Michiwaki ejecutó su penal, el cual fue atajado por el arquero jordano Abdel Rahman Suleiman, quien no logró retener el balón. Mientras Suleiman celebraba la atajada, la pelota, tras picar en el suelo y con un inesperado efecto, terminó ingresando al arco, lo que otorgó el gol a Japón.
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La expresión de incredulidad y desilusión de Suleiman fue evidente tras el gol tan insólito. Gracias a esa definición, el arquero japonés Rui Araki, de 18 años, atajó dos penales más y su equipo avanzó a las semifinales, dejando a Jordania fuera de la competición.
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