• Irán ya es capaz de controlar misiles fuera de la atmósfera
Publicada: domingo, 9 de febrero de 2020 18:18
Actualizada: sábado, 15 de febrero de 2020 23:50

Irán es capaz de controlar los misiles de combustible sólido, astronaves y vectores fuera de la atmósfera, gracias a su acceso a la tecnología de la tobera móvil.

Así lo ha informado este domingo el comandante de la División Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Amir Ali Hayizade, durante la ceremonia de presentación del nuevo misil ‘Raad 500’ (trueno, en español), y la nueva generación de boquillas de propulsión y lanzaderas espaciales.

El alto mando castrense iraní ha subrayado las ventajas de la carrocería compuesta no metálica —fibras de carbono— que se ha empleado en la fabricación de este proyectil, señalando que dicho armazón está diseñado de tal forma que se puede utilizar tanto en los misiles tierra-tierra como en los misiles defensivos.

Gracias a la tecnología de tobera móvil ya es posible controlar los misiles de combustible sólido, astronaves, lanzaderas espaciales y misiles defensivos fuera de la atmósfera”, ha precisado.

El general Hayizade ha resaltado también que esta tecnología permite que se reduzcan los costos inherentes a la industria de la defensa y ha afirmado que los costos del militarismo de Irán son muy bajos respecto a los de otros países.

El ‘Raad 500’ cuenta con un motor compuesto, llamado ‘Zoheir’; un motor compuesto espacial, denominado ‘Salman’; una carrocería no metálica y una tobera móvil, como parte de la nueva generación de boquillas de propulsión y lanzaderas espaciales.

A pesar de estar sometido en los últimos 40 años a severas sanciones de manos de EE.UU. y del Occidente, Irán es una de las más importantes potencias en la construcción de misiles y se encuentra entre los cinco principales productores de misiles antiarmadura en el mundo.

El derribo el 20 de junio de 2019 de una aeronave no tripulada (dron) espía y agresora estadounidense MQ-4C Triton (un modelo desarrollado por Northrop Grumman RQ-4 Global Hawk) en la provincia sureña de Hormozgan, tras hacer caso omiso a las advertencias lanzadas por haber violado el espacio aéreo iraní, puso de manifiesto el alto poderío de las fuerzas iraníes.

A esto se suma la respuesta misilística que Irán dio a EE.UU. al atacar la base Ain Al-Asad en Irak como “una bofetada” por el asesinato del que fuera comandante de la Fuerza Quds del CGRI, el teniente general Qasem Soleimani, y del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y sus compañeros en Bagdad, la capital iraquí, en una operación ordenada por el presidente norteamericano, Donald Trump.

EE.UU., que había puesto en alerta máxima sus sistemas de defensa antiaérea, no logró interceptar ni derribar ninguno de los misiles iraníes.

La República Islámica de Irán ha hecho hincapié en múltiples ocasiones que sus tropas están listas para dar una “respuesta contundente, en un tiempo récord”, a cualquier agresión en su contra, incluso de EE.UU.

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