• Relieve en piedra del palacio de Asurbanipal del Imperio neoasirio.
Publicada: viernes, 13 de diciembre de 2019 11:15
Actualizada: sábado, 14 de diciembre de 2019 0:12

El cambio climático marcó el destino de grandes civilizaciones a lo largo de la historia como la del Imperio neoasirio que fue sacudido por una sequía de 60 años.

El imperio instalado en las tierras que albergan hoy en día Irak y Siria fue sacudido en siglo VII a.C. por una megasequía que también hizo colapsar la ciudad de Nínive.

“La megasequía afectó al núcleo del Imperio neoasirio, en lo que hoy es el norte de Irak y Siria”, dice el investigador de la Universidad Estatal de California (EE.UU.) Ashish Sinha, según cita este viernes el diario español El País.

Más al sur de Nínive y dos milenios antes, floreció en la baja Mesopotamia el Imperio acadio, iniciado por Sargón I de Acad. Ahora, un análisis de corales fosilizados en el actual Golfo Pérsico muestra que hace 4100 años el patrón de los vientos cambió y el temido shamal, el viento del norte, se hizo tan persistente que las tormentas de arena y la falta de lluvias debieron de arruinar las cosechas año tras año.

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También fue un cambio en el ciclo del monzón lo que pudo empujar a los habitantes de Harappa (en el actual Punjab) y otras ciudades de la cultura del valle del Indo a abandonarlas y refugiarse en las laderas de las montañas. Y cada vez hay más evidencias de que la sequía tuvo mucho que ver en el colapso de la civilización maya.

En ocasiones, las antiguas sequías fueron uno de los factores que llevaron al colapso y por eso son una lección importante para el futuro. Muchas regiones del planeta, incluyendo el suroeste de América del Norte, Australia, el sur de África, la región mediterránea u Oriente Próximo se están volviendo poco a poco más áridas debido al cambio climático antropogénico y serán aún más áridas si seguimos emitiendo gases de efecto invernadero a la atmósfera, según explica el profesor de la Universidad de Michigan, Jonathan Overpeck.

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