• El diputado demócrata James McGovern en una rueda de prensa tras una reunión con estudiantes cubanos, 29 de marzo de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 31 de marzo de 2019 1:27
Actualizada: domingo, 31 de marzo de 2019 18:26

Hay que derogar la ley que permite a los cubanos residentes en EE.UU. demandar a empresas de la isla caribeña, según un diputado demócrata.

“Creo que la Ley Helms-Burton debería ser derogada. Creo que hasta el final debemos esperar por [aplicar] estas prohibiciones. No es constructiva, no es productiva y me decepciona que esa sea la dirección que la administración [del presidente estadounidense Donald Trump] quiera tomar”, afirmó el viernes el diputado demócrata James (Jim) McGovern en una rueda de prensa mantenida tras una reunión con estudiantes cubanos del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, refiriéndose a que a partir del 19 de este marzo los tribunales norteamericanos admitirán demandas contra más de 200 empresas cubanas.

McGovern expresó la esperanza de que el Congreso estadounidense, dominado actualmente por los demócratas, adopte medidas para mejorar los lazos bilaterales con Cuba, asegurando que la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países goza del apoyo de la mayoría del pueblo estadounidense.

El diputado de la Cámara de representantes abogó, asimismo, por levantar el embargo financiero impuesto por Washington a La Habana desde hace más de medio siglo y calificó de “decepcionante” la insistencia de la Casa Blanca en promover el capítulo III de la Ley Helms-Burton de 1996.

Creo que la Ley Helms-Burton debería ser derogada. Creo que hasta el final debemos esperar por [aplicar] estas prohibiciones. No es constructiva, no es productiva y me decepciona que esa sea la dirección que la administración [del presidente estadounidense Donald Trump] quiera tomar”, señala el diputado demócrata James (Jim) McGovern, refiriéndose a que a partir del 19 de este marzo los tribunales norteamericanos admitirán demandas contra más de 200 empresas cubanas. 

 

Esta ley considera “propiedad norteamericana” las empresas nacionalizadas en el país caribeño después de 1959, cuando triunfó la Revolución cubana, y se considera como “traficar” a la compra, recepción, uso o inversión posterior en esas posesiones.

Conforme a dicha legislación, Washington ha autorizado a partir del 19 de este marzo las demandas en tribunales norteamericanos contra empresas cubanas (más de 200) incluidas en una lista unilateral de sanciones para asfixiar la economía de Cuba.

Desde 1960 el Gobierno de Washington aplica múltiples bloqueos y sanciones contra el país caribeño que han impedido a la isla el desarrollo de su potencial social y económico. Pero la Administración del presidente de EE.UU. Donald Trump, ha extendido dichas sanciones, revirtiendo los intentos de acercamiento a la isla de su predecesor Barack Obama.

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