Científicos de la Universidad Brigham Young, en Estados Unidos, descubrieron que, en esta cultura, sabían introducir clavos ortopédicos en las extremidades del ser humano para tratar las fracturas de huesos.
El pasador está hecho con un diseño parecido a los que utilizamos hoy en día para conseguir una buena estabilización del hueso", afirma Jackson.
El diario Daily Express señaló que el cirujano Richard Jackson encontró dentro de una momia con 3000 años de antigüedad un tornillo ortopédico de hierro de unos 23 centímetros.
Específicamente, el artilugio fue hallado en la rodilla de un sujeto que falleció entre los siglos XVI y XI a.c. y se pudo determinar que la pieza fue unida al hueso mediante resina orgánica, un producto parecido al cemento óseo que se usa hoy en día.
Al parecer, Jackson y su equipo se asombraron tanto al descubrir este tornillo que no pudieron evitar perforar el hueso para explorarlo mediante una cámara artroscópica.

Una vez en el interior de la rodilla descubrieron que efectivamente esta cirugía moderna se había llevado a cabo y hace nada menos que 3000 años.
Los expertos, además, quedaron asombrados por la perfección del clavo usado.
"El pasador está hecho con un diseño parecido a los que utilizamos hoy en día para conseguir una buena estabilización del hueso", afirmó Jackson.
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