• Juan Carlos Cruz, chileno víctima de los abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima, tiene previsto reunirse con el papa Francisco.
Publicada: martes, 24 de abril de 2018 23:32
Actualizada: miércoles, 25 de abril de 2018 2:39

Un chileno llamado Juan Carlos Cruz, víctima de abusos sexual por parte de un sacerdote cuando era niño y que se ha convertido en símbolo de la crisis de pedofilia de la iglesia, ha pedido este martes al papa Francisco que despida a los obispos “tóxicos”.

Cruz, antes de la reunión que mantendrá cara a cara con el líder de la Iglesia Católica, le ha dicho al Pontífice que destituya a los obispos que han cometido abusos sexuales.

“Yo le diría haga responsables a estos obispos, despida a algunos de ellos, si es que no a muchos, pero despídalos y no les dé un trabajo cómodo aquí en el Vaticano”, ha declarado Cruz en una conversación con la agencia británica de noticias Reuters.

Cruz, al que acompañan otras dos víctimas, James Hamilton y José Andrés Murillo, tiene previsto pasar varias horas con el papa en una visita que sigue a la carta extraordinaria del 11 de abril de Francisco, en la que le pidió perdón por sus “graves errores” en el caso de pedofilia en Chile.

Después de los escándalos sexuales en Chile, el obispo Juan Barros fue misionado por el líder católico para investigar los casos de pedofilia, pero Barros trató de encubrir los abusos sexuales reiterados que cometió el sacerdote Fernando Karadima.

Por lo tanto, en la citada carta, el Papa confirmó que hubo “falta de información veraz y equilibrada” sobre la situación en Chile, e invitó al Vaticano a las víctimas.

Yo le diría haga responsables a estos obispos, despida a algunos de ellos, si es que no a muchos, pero despídalos y no les dé un trabajo cómodo aquí en el Vaticano”, ha dicho un chileno llamado Juan Carlos Cruz, víctima de abusos sexual por parte de un sacerdote cuando era niño.

 

El reverendo Karadima abusó de Cruz y está acusado de haber cometido abusos sexuales contra niños en las décadas de 1970 y 1980.

A mediados de 2017, con la denuncia de varias víctimas y un recurso legal interpuesto por la Congregación Marista ante la Justicia chilena en el que se acusaba de pederasta a uno de sus miembros, se abrió un nuevo frente para la Iglesia católica en Chile, ya asediada en los últimos años por denuncias similares en distintos países

Lo que ocurrió en Chile ha reavivado el escándalo de los curas pederastas como pone de relieve el hecho de que la ONG Bishop Accountability publicara en enero un listado con 80 sacerdotes, clérigos y una monja, acusados de abusos sexuales a menores de edad en el país suramericano.

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