• Fuerzas del Comando Sur de EE.UU.
Publicada: miércoles, 27 de mayo de 2015 21:41
Actualizada: sábado, 21 de enero de 2017 12:20

La nueva fase de la presencia militar de EE.UU. en Centroamérica generará un nuevo ciclo de múltiples problemas, como el aumento de atrocidades, según un nuevo estudio.

“La presencia de contingentes militares estadounidenses en Centroamérica se ha traducido en masacres, violaciones masivas a los derechos humanos, apoyo a tiranos inalienables y pérdida de soberanía para las naciones afectadas”, ha indicado el artículo publicado este miércoles por el diario mexicano La Jornada.

Debido a la intensificación de los atropellos por las fuerzas militares de los países centroamericanos, entrenadas y financiadas por el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) en los últimos años, el estudio ha destacado que el nuevo despliegue de tropas estadounidenses sólo empeora la seguridad de la región estratégica de Centroamérica.

La presencia de contingentes militares estadounidenses en Centroamérica se ha traducido en masacres, violaciones masivas a los derechos humanos, apoyo a tiranos inalienables y pérdida de soberanía para las naciones afectadas", indica el artículo.

El diario, también, ha expresado que, como muestra la historia, la mayoría de las incursiones bélicas en América Central terminaron en ocupaciones o en el surgimiento de regímenes títeres como en el caso de Nicaragua, Guatemala y Honduras.

Asimismo, La Jornada ha alertado que la Casa Blanca está comprometida a seguir su política colonialista, basada en el intervencionismo militar, y no en el respeto de los derechos humanos y la soberanía de los países afectados.

El periódico ha argumentado estos últimos planteamientos destacando los abusos policiales en las propias calles de ciudades estadounidenses, las torturas en las polémicas cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib, y las intervenciones militares en Libia y Siria.

La Jornada ha publicado el artículo a raíz de que un contingente de 280 marines estadounidenses se desplegará próximamente en Honduras, en una misión de entrenamiento de las fuerzas locales bajo el pretexto de luchar contra la inseguridad.

De acuerdo con los expertos, Washington planea una estrategia de dominación continental y, de ahí, la instalación en Honduras de una nueva unidad marina, si bien el pretexto es luchar contra el narcotráfico.

Igualmente, el artículo ha hecho hincapié en que en la era del capitalismo criminal, los estadounidenses, pese al rechazo del pueblo, intervienen en los asuntos internos de los países centroamericanos para materializar sus intereses.

Tampoco Panamá se ha liberado de la militarización regional estadounidense. El Ejército de EE.UU., según el diario local Panamá América, busca remilitarizar este territorio, pese a la entrega del Canal y al cierre de bases militares estadounidenses.

Además de América Central, Washington tiene una presencia militar provocativa en países suramericanos, en particular en Colombia y Chile, donde se ha enfrentado a muchas críticas por intervenir y violar los derechos de los pueblos.

En marzo, el secretario del Partido Comunista del Perú, Tany Valer, criticó el aumento de la cifra de militares estadounidenses de 125 a 3200 en el país suramericano, subrayando que Washington busca allanar el camino de una eventual agresión bélica en América del Sur, bajo la excusa de la lucha contra el narcotráfico y la insurgencia.

También, el defensor del Pueblo en Colombia, Jorge Armando Otálora, a principios de mayo, urgió a que se realicen investigaciones sobre presuntos abusos de militares y contratistas de Estados Unidos a niños y adolescentes colombianos.

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