• El ex ministro de Justicia de Brasil Sergio Moro, 24 de abril de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 2 de mayo de 2020 23:47
Actualizada: domingo, 3 de mayo de 2020 0:44

El exministro de Justicia de Brasil Sergio Moro se presenta este sábado ante las autoridades de Curitiba en el marco de una investigación contra Bolsonaro.

Moro tendrá que demostrar ante la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba la reciente denuncia que hizo contra el mandatario brasileño, Jair Bolsonaro de intentar “interferir políticamente” en las fuerzas de seguridad.

El exministro, cuando renunció al cargo, hace ahora una semana, acusó al mandatario de tratar de acceder a algunos procesos en curso en los tribunales y se proponía “interferir políticamente” en la Policía Federal, que investiga a dos de los hijos del líder ultraderechista.

Según el periodista Guilherme Amado, de la revista Época, Moro entregará a los jueces un archivo histórico de quince meses de conversaciones con Bolsonaro por Whatsapp, para probar sus denuncias sobre la interferencia del presidente en el comando de la Policía Federal.

 

Moro dimitió precisamente por la decisión de Bolsonaro de cesar al hasta entonces director de la Policía Federal, Mauricio Valeixo, para sustituirlo por uno cercano al presidente.

Tras la renuncia de Moro, Bolsonaro nombró como nuevo jefe policial al comisario Alexandre Ramagem, amigo de su familia y en especial de dos de sus hijos: el senador Flavio y el concejal de Río de Janeiro, Carlos, ambos investigados por diversas irregularidades por esa misma fuerza del orden.

A partir de la declaración dada por Moro al renunciar, se desprende que Bolsonaro pudo incurrir en delitos de carácter penal, como obstrucción a la justicia y falsedad ideológica en documento público, entre otros.

Si hubiera indicios suficientes, la Fiscalía podría presentar una denuncia contra Bolsonaro ante el Tribunal Supremo, el cual sólo podría darle curso con el aval de una mayoría de 342 de los 513 miembros de la Cámara de Diputados.

Si esa mayoría fuera alcanzada, Bolsonaro sería suspendido de su cargo durante 180 días, el plazo del Supremo para realizar el juicio, y si el mandatario fuera declarado culpable, sería destituido.

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