• Expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva.
Publicada: sábado, 12 de marzo de 2016 11:17

La magistrada encargada de admitir o no a trámite el pedido de cárcel contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció que la toma de tal decisión se retrasará un tiempo.

“El análisis de la viabilidad de la acusación, así como de los pedidos cautelares formulados exige una apreciación exhaustiva de todo el material, lo cual demandará algún tiempo”, informó el viernes la jueza María Priscilla Ernandes Veiga Oliveira, del 4º Tribunal Penal de São Paulo (ciudad en el sureste de Brasil).

Al mismo tiempo, manifestó que ese proceso tiene importantes consecuencias para la sociedad, dado que sugiere acusaciones contra un expresidente del país sudamericano y, por lo tanto, añadió, necesita medidas preventivas.

El análisis de la viabilidad de la acusación, así como de los pedidos cautelares formulados exige una apreciación exhaustiva de todo el material, lo cual demandará algún tiempo”, informó la jueza María Priscilla Ernandes Veiga Oliveira, del 4º Tribunal Penal de São Paulo

El proceso presentado por el Ministerio Público consta de 36 volúmenes, continúa la jurista, y la digitalización de este no ha terminado. Asimismo, hizo hincapié en que el referido proceso será llevado a cabo restrictivamente dentro del marco de la Constitución.

De acuerdo con Veiga Oliveira, también hay algunas calificaciones de procuradores de varios denunciados para las que se necesita más tiempo a fin de analizar y tomar la decisión final.

La Fiscalía de São Paulo pidió el jueves prisión preventiva para el expresidente de Brasil al denunciarlo el miércoles por presuntos delitos de lavado de dinero y falsedad ideológica, informaron el jueves medios locales.

Por su parte, Lula da Silva negó ese mismo miércoles los cargos que la Fiscalía presentó en su contra, y atribuyó la acusación a un fiscal que, según dijo, ha dejado clara su parcialidad.

Lula da Silva (2003-2010) se ha convertido en el centro de pesquisas por supuestos enriquecimiento ilícito y blanqueo de dinero, proveniente de las constructoras acusadas de sobrevalorar contratos con la estatal Petrobras, por lo cual la Policía Federal lo detuvo el 4 de marzo para que declarase sobre el asunto, además de registrar su residencia, la sede de su instituto y las casas de familiares y allegados.

Desde entonces, además de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, varios mandatarios de la comunidad internacional —entre ellos, los presidentes de Bolivia, Venezuela y Ecuador, Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa, respectivamente— han manifestado su solidaridad con Lula da Silva y han condenado la actuación policial.

ftn/anz/msf

Comentarios