• Morales tacha de “cortina de humo” demandas en su contra ante CPI
Publicada: sábado, 5 de septiembre de 2020 2:07
Actualizada: sábado, 5 de septiembre de 2020 9:07

Morales denuncia que las demandas del gobierno de facto ante la Corte Penal Internacional (CPI) en su contra tienen como fin desviar la atención pública.

Saben muy bien que esas denuncias no llegarán a nada porque son falsas, son cortinas de humo en la actual carrera electoral que intentan distraer la atención del pueblo boliviano de la catástrofe económica, sanitaria y humanitaria que vive Bolivia”, ha indicado este viernes el expresidente boliviano Evo Morales en su cuenta de Twitter.

Sus comentarios se producen en la misma jornada en que el gobierno de facto de Bolivia, liderado por Jeanine Áñez, ha presentado unas denuncias contra el depuesto mandatario Morales ante la CPI, con sede en La Haya (los Países Bajos), por supuestamente haber cometido “delitos de lesa humanidad” en medio de las recientes protestas en demanda de elecciones presidenciales.

El exmandatario, no obstante, ha repudiado que las demandas planteadas en su contra tienen lugar al mismo tiempo que el ejecutivo de Áñez ha sido denunciado por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), destacadas oenegés y prestigiosos periódicos por perpetrar “masacres y violaciones a los derechos humanos”.

“Ahora nos demanda a mí y a algunos líderes del pueblo ante CPI por defender la democracia; y sigue su campaña de desprestigio pagada”, ha lamentado Morales.



La citada demanda sostiene que Morales y los dirigentes Juan Carlos Huarachi, de la Central Obrera Boliviana (COB), y Leonardo Loza, de los sindicatos cocaleros, son responsables de la muerte de unas 40 personas por COVID-19 como consecuencia de los bloqueos de caminos que dificultaron el transporte de oxígeno a los hospitales en un contexto de huelga nacional que se extendió desde finales de julio hasta inicios de agosto.

La autoproclamada presidenta, Jeanine Áñez, que hace todo lo posible para conservar el poder, también trató de mostrar a Morales como un delincuente y, en diciembre de 2019, puso en práctica una artimaña parecida al emitir una “orden de aprehensión” contra el exmandatario boliviano; no obstante, ninguna de las notificaciones emitidas fue activada.

El depuesto presidente de Bolivia, que se halla exiliado en Argentina desde diciembre de 2019, repite una y otra vez que tales acusaciones en su contra son “ilegales e inconstitucionales”.

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