• El canciller de Filipinas, Teodoro Locsin, en una conferencia de prensa en Pekín, China, 20 de marzo de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 16 de mayo de 2019 13:27
Actualizada: jueves, 16 de mayo de 2019 13:53

Filipinas retira a su embajador en Canadá tras expirar el plazo que le dio para llevarse un cargamento de basura que había enviado al país asiático hace años.

“Canadá ha sobrepasado la fecha límite del 15 de mayo. (…) Por ello, debemos mantener una presencia diplomática disminuida en Canadá hasta que su basura sea enviada allí”, ha anunciado este jueves el canciller filipino, Teodoro Locsin, en su cuenta en Twitter.

El embajador y los cónsules de Filipinas en Canadá recibieron el miércoles por la noche la orden de abandonar el país en el “próximo vuelo”. Locsin ha afirmado que los diplomáticos estarán en territorio nacional en uno o dos días.

El ministro filipino ha argumentado que Manila tomó la medida ante la falta de asistencia de los representantes canadienses a una reunión para abordar el polémico envío de más de 100 contenedores de desperdicios domésticos de Canadá que llegaron de forma ilegal al archipiélago entre 2013 y 2014.

Los contenedores se etiquetaron como plástico para reciclaje, pero en Filipinas los inspectores advirtieron que la basura no era reciclable, además de que fue declarada ilegal porque la empresa privada responsable del envío, con sede en Canadá, no tenía licencia para el traslado.

El tema se ha convertido en un conflicto entre los Gobiernos de los dos países. Manila amenazó en abril a Ottawa con reducir a la “nada” los vínculos diplomáticos bilaterales, si no se llevaba de vuelta el cargamento de basura hasta el 15 de mayo.

Canadá ha sobrepasado la fecha límite del 15 de mayo. (…) Por ello debemos mantener una presencia diplomática disminuida en Canadá hasta que su basura sea enviada allí”, ha anunciado Teodoro Locsin, el canciller de Filipinas.

 

Entre tanto, el presidente filipino, Rodrigo Duterte, amenazó con declarar la guerra a Canadá y derramar él mismo los desperdicios en ese país, “para que se los coman, si quieren”, aseveró.

El Gobierno de Canadá insiste en que el envío fue “una transacción privada” y que se oponía a la medida, al tiempo que ha expresado su voluntad a cooperar para resolver el tema, pero en la práctica se niegan a llevarse la basura de vuelta a su territorio, con el pretexto de que no pueden obligar a empresas privadas a hacerlo.

Eso, mientras Ottawa prohibió en 2016 mediante una ley los envíos de “desechos peligrosos”. En el mismo año, un tribunal canadiense ordenó a la compaña Chronic Inc. a retirar la basura y devolverla a Canadá, pero esta sentencia no ha sido materializada hasta la fecha.

msm/ctl/nlr/alg

Comentarios