• Netanyahu se enoja por su maqueta en ‘La última cena’ en Tel Aviv
Publicada: jueves, 30 de julio de 2020 0:47

Una estatua del premier israelí, Benjamín Netanyahu, en ‘La última cena’ agrega un nuevo capítulo a las protestas contra su manejo de la crisis del coronavirus.

Los residentes de la ciudad de Tel Aviv, en los territorios ocupados palestinos, se encontraron el miércoles con una estatua de tamaño natural de Netanyahu disfrutando de una cena en una parodia de ‘La última cena’, la obra maestra de Leonardo da Vinci, acto que ha enfurecido al primer ministro.

La estatua, instalada en la plaza Rabin, es la versión más nueva de las protestas que se celebran últimamente contra el premier del régimen israelí por su mal manejo de la crisis de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, y la mala situación económica.

La mesa de 10 metros de largo está cargada de frutas jugosas, rollos de billetes, botellas vacías de bebidas alcohólicas y un cigarro, símbolos de la corrupción de Netanyahu, que regordete, desgreñado y vestido con traje oscuro, a solas entre 12 sillas, está dando buena cuenta de un enorme pastel.

El artista de la obra, Italy Zalait, dijo que la representación quiere simbolizar “la última cena de la democracia israelí”.

 

“Tienes al primer ministro de Israel sentado en el centro de la mesa, y tomando y tragando él solo toda esa abundante comida. Ahora, prácticamente se ha acabado su comida y está en el momento del postre, que hace referencia a los últimos minutos en los que podemos hacer algo para salvar la democracia israelí”, sostuvo.

A su vez, Netanyahu, cuya popularidad se ha desplomado en las encuestas de opinión en medio del 21,5 % de tasa de desempleo, se enojó por su representación en un cuadro simulado de la comida final de Jesús (la paz sea con él) antes de su crucifixión.

De hecho, el primer ministro del régimen de ocupación de Israel reaccionó en su cuenta de Facebook a tal hecho denunciando las amenazas de muerte en su contra, “incluyendo esa vergonzosa amenaza de crucifixión hoy en Tel Aviv”.

Por quinta semana consecutiva, miles de israelíes hicieron el sábado retumbar la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) con la mayor protesta frente a la residencia de Netanyahu —con la participación de casi 5000 manifestantes— para pedir su dimisión, denunciando la corrupción, el desempleo, la mala situación económica y la funesta gestión de la crisis de la COVID-19.

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