• El consulado de Arabia Saudí en la ciudad turca de Estambul, 7 de octubre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: lunes, 8 de octubre de 2018 14:29

El periodista saudí desaparecido Yamal Jashoggi temía por su vida desde hacía meses y creía que la monarquía de los Al Saud planeaba matarlo.

Robin Wright, analista política de renombre, asegura en un artículo publicado el domingo en la revista estadounidense The New Yorker que ya desde hace mucho tiempo el periodista temía por su vida, ya que estaba seguro que el nuevo liderazgo de Riad lo quería muerto.

“La última vez que hablé con Yamal Jashoggi estaba preocupado por su vida. El disidente saudí (…) estaba convencido de que el nuevo liderazgo del reino lo quería matar (…). Yo pensaba que estaba exagerando los peligros. Quizás me equivocaba”, escribe la politóloga.

Wright señala el significativo aumento de arrestos y ejecuciones de disidentes y opositores saudíes, y asegura que la desaparición de Jashoggi evidencia además la existencia de una brutal estrategia de represión impulsada por el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman bin Abdolaziz Al Saud.

La última vez que hablé con Yamal Jashoggi estaba preocupado por su vida. El disidente saudí (…) estaba convencido de que el nuevo liderazgo del reino lo quería matar (…). Yo pensaba que estaba exagerando los peligros. Quizás me equivocaba”, escribe el analista de renombre  Robin Wright sobre la desaparición del periodista saudí.

 

Del mismo modo, la analista considera muy probable que el periodista haya sido asesinado, y cita a un colega turco de Jashoggi que ayer domingo reveló que las autoridades turcas le habían aconsejado que “fuera preparando el funeral” del crítico comentarista saudí.

Jashoggi, columnista del diario estadounidense The Washington Post y crítico con la monarquía de los Al Saud, acudió el martes a la sede consular y desde entonces no se sabe nada de él. Aunque el régimen saudí dice que abandonó sus instalaciones ese mismo día, las autoridades turcas insisten en que no hay pruebas de que Jashoggi saliera de la misión diplomática, y se cree que pudo ser asesinado y su cuerpo desmembrado transportado, probablemente, a Arabia Saudí.

El periodista es un exasesor del Gobierno saudí que se autoexilió en Estados Unidos el año pasado para evitar su posible detención, dadas sus críticas a la política adoptada por los Al Saud, en particular a la agresión militar saudí a Yemen.

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