• Fuerzas de seguridad afganas inspeccionan el lugar de un atentado suicida contra una reunión de los ancianos tribales locales en el distrito de Chaparhar, de la provincia de Nangarhar, 31 de octubre de 2016.
Publicada: sábado, 14 de enero de 2017 19:13

El presidente afgano ordena reforzar la lucha contra los terroristas del EIIL (Daesh, en árabe), después de que quemaran unas 65 viviendas en el este del país.

El viernes, los combatientes del grupo ultraviolento EIIL prendieron fuego a unas 65 viviendas en el distrito de Kot, de la provincia oriental afgana de Nangarhar, ha informado este sábado el portavoz del gobernador provincial Ataolá Joguiani.

El incidente al parecer no ha provocado víctimas mortales. Los terroristas irrumpieron en la zona residencial en Kot, poco después de que los residentes huyeran del lugar para salvar sus vidas, agrega el portavoz.

Los grupos terroristas cometen actos criminales, de gran barbarie, por ejemplo, la matanza de civiles y destrucción de lugares públicos por orden de los extranjeros”, reza un comunicado emitido por la Oficina presidencial de Afganistán.

Los terroristas, según los funcionarios locales, se vengaron así de los residentes de la zona después de que estos se negaran a jurarles lealtad.

El mandatario afgano, Ashraf Qani, ha condenado enérgicamente este “crimen atroz y medida imperdonable”, pidiendo a las fuerzas de seguridad que “refuercen la lucha contra el terrorismo y tomen medidas serias para erradicar a estos grupos” criminales.

"Los grupos terroristas cometen actos criminales, de gran barbarie, por ejemplo, la matanza de civiles y destrucción de lugares públicos por orden de los extranjeros”, reza un comunicado emitido por la Oficina presidencial.

Los miembros del EIIL, que operan mayormente en Irak y Siria, han tratado en los últimos meses de convertir la provincia de Nangarhar en un centro operacional regional para sus combatientes. Los milicianos leales a la banda terrorista han operado en partes de la provincia de Nangarhar, cuya capital es Yalalabad, a 120 kilómetros al este de Kabul, en los últimos dos años.

 

A pesar de la presencia de miles de militares extranjeros en suelo afgano, el país centroasiático es objeto de una ola de ataques terroristas, algunos de ellos llevados a cabo por Daesh.

El ascenso de Daesh en Afganistán ha suscitado preocupaciones en el país asiático, objetivo por décadas de la insurgencia armada liderada por Talibán y de la invasión de Estados Unidos y sus aliados en 2001.

Recientemente, el EIIL ha conseguido reclutar a desertores talibanes afganos y también se ha valido de las defecciones del grupo terrorista Al-Qaeda en Afganistán para engrosar sus filas.

ftm/msm/nii/

Comentarios