• Secretario general del Buró Político de Ansarolá, Fadhel Abutaleb, pronuncia un discurso en un evento en Saná.
Publicada: domingo, 23 de diciembre de 2018 21:25
Actualizada: lunes, 24 de diciembre de 2018 3:18

El movimiento popular yemení Ansarolá acusa a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de querer socavar la tregua en Al-Hudayda por medio de sus agentes ‘mercenarios’.

En una reunión mantenida este domingo con representantes de varios partidos políticos yemeníes, el secretario general del Buró Político de Ansarolá, Fadhel Abutaleb, ha denunciado que Abu Dabi mediante el comandante mercenario, Tareq Muhamad Abdulá Saleh, el sobrino del expresidente asesinado Ali Abdulá Saleh, procura destruir el acuerdo de Estocolmo.

El pacto, alcanzado en la capital sueca a mediados de diciembre entre Ansarolá y las fuerzas afines al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, establece el cese de hostilidades en la ciudad portuaria de Al-Hudayda.

Para el alto funcionario de Ansarolá, el convenio firmado durante las conversaciones auspiciadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es una “victoria” para el pueblo yemení. El triunfo, agrega, se logró gracias a la firmeza del pueblo frente a las brutalidades de los países que agreden a Yemen desde 2015.

“La resistencia y la firmeza de la nación y el heroísmo del Ejército y Ansarolá ante las crisis causadas por EE.UU. e Israel, desempeñaron un destacado rol en el éxito de las negociaciones en Suecia y la aprobación de la resolución 2451 en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU)”, ha remarcado.

La resistencia y la firmeza de la nación y el heroísmo del Ejército y Ansarolá ante las crisis causadas por EE.UU. e Israel, desempeñaron un destacado rol en el éxito de las negociaciones en Suecia y la aprobación de la resolución 2451 en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU)”, dijo Fadhel Abutaleb, alto miembro del movimiento popular yemení Ansarolá.

 

El responsable yemení insta a los milicianos apoyados por Arabia Saudí y los EAU a replegar del frente occidental en el mar Rojo y dejar sus actividades militares, tal y como establece el alto el fuego de Estocolmo, y que en caso contrario, tendrán que asumir “graves daños” materiales y humanos.

Las acusaciones de Ansarolá se producen en la misma jornada en que ha llegado a Al-Hudayda el jefe de la misión de la ONU para comenzar la supervisión del armisticio, una tarea establecida por la resolución 2451 del máximo órgano de decisión de Naciones Unidas.

Esta ciudad, ubicada en la costa del mar Rojo y considerada la principal entrada al país árabe de ayuda humanitaria, ha sido durante meses blanco de una brutal ofensiva de Riad y sus aliados y mercenarios. La urbe no ha estado a salvo de los bombardeos saudíes pese a la tregua convenida.

Desde su inicio en marzo de 2015, la guerra saudí contra Yemen ha dejado, según el Centro Legal para Derechos y Desarrollo yemení, más de 15 000 muertos, en su mayoría civiles. Según la ONU, la campaña ha ocasionado “la mayor crisis humanitaria del mundo”.

Desde entonces, ha habido dos rondas de diálogos de paz para Yemen, pero ambos fracasaron debido al sabotaje de los saudíes y los emiratíes.

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