Los ferrocarriles, las líneas de metro y, en general, el transporte metropolitano de París (capital) y otras ciudades francesas siguen sin funcionar o lo hacen de manera parcial y limitada. Este ha sido el panorama en toda la Navidad y el Año Nuevo.
No obstante, hoy es una fecha crucial, ya que la huelga de transportistas rompió el recordó al entrar en su 29 día consecutivo, sobrepasando los largos paros de la década de 1980.
En esta ocasión también hubo protestas que se tornaron violentas, cuando la policía recurrió a la fuerza para dispersar a los manifestantes furiosos.
Desde el 5 de diciembre, los huelguistas llevan denunciando las polémicas reformas de pensiones del presidente, Emmanuel Macron, quien anunció en su discurso del nuevo año que seguirá adelante con la reforma, poniendo fin a toda posibilidad de tregua en las protestas.
Los sindicatos tienen las ideas muy claras, seguirán con la huelga y hasta reivindicar sus derechos. Inclusive, otros sectores como el petroquímico se han unido a las protestas estrechando el cerco al gobierno, con el único fin de apartar la reforma.
Aunque las negociaciones entre Gobierno y sindicato se retomarán el próximo 7 de enero, la confianza en hallar un acuerdo parece pérdida. Pues las asociaciones socialeshan convocado una gran movilización para el próximo 9 de enero, día en que, además del paro de transportistas, habrá bloqueos en refinerías, terminales y gasolineras, entre otros muchos lugares.
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