Desde la izquierda, el exprimer ministro y líder del Partido Democrático, Matteo Renzi, ha congregado a sus fieles en su feudo de Florencia, insistiendo en el mensaje centrista y de rechazo de la extrema derecha que le ha acompañado durante la campaña.
Durante las dos semanas de campaña, la tensión no solo ha crecido entre los partidos, sino entre sus seguidores también, teniendo como principal tema la inmigración.
Simpatizantes de la extrema derecha, como el partido Forza Nuova, han protagonizado diferentes manifestaciones y escenas de violencia durante el tiempo de campaña.
De acuerdo a los últimos sondeos, publicados el pasado 16 de febrero, la coalición de derechas, compuesta por Forza Italia del expresidente Silvio Berlusconi, La Liga y Hemanos de Italia, se situaría a la cabeza pero sin alcanzar la mayoría necesaria para gobernar, seguida por el Movimiento Cinco Estrellas en solitario y por la coalición de izquierdas liderada por el Partido Demócrata de Matteo Renzi.
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