• Venezuela resalta el valor de sus alianzas ante amenazas de EEUU
Publicada: miércoles, 6 de febrero de 2019 21:01
Actualizada: jueves, 7 de febrero de 2019 3:22

Venezuela considera de gran importancia sus alianzas a nivel mundial en momentos en los que es objeto de amenazas militares por parte de EE.UU.

El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, en una entrevista concedida en exclusiva este miércoles a la cadena HispanTV, ha calificado de valiosas e importantes las alianzas del país sudamericano ahora que es blanco de amenazas constantes por parte de EE.UU.

También ha asegurado que considera de suma importancia el apoyo de los aliados de Venezuela y, al respecto, ha recordado que en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) países como Rusia y China, entre otros, apoyaron al Gobierno de Caracas frente al plan de EE.UU. y sus aliados para pasar a valorar al país caribeño como una amenaza para el mundo.

Asimismo, se ha referido al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez Frías, quien estableció relaciones de hermandad con varios países, entre ellos Irán y Rusia, y ha aseverado que Caracas y Teherán “son más que socios”, mientras ha indicado que en América Latina Venezuela también cuenta con muchos amigos.

Venezuela, país en calma y en paz

El canciller venezolano, descartando los intentos de algunos medios de comunicación y países por desestabilizar Venezuela, ha manifestado que la nación sudamericana está en “absoluta calma y absoluta paz” y que, a diferencia de los episodios de violencia vividos en los años 2014 y 2016, a día de hoy, no se registra ningún tipo de violencia ni destrucción de propiedad pública y privada.

No obstante, ha denunciado que se está generando una percepción de que Venezuela es un país en guerra, algo que no es cierto, y ha declarado que lo que está ocurriendo en realidad es un golpe de Estado dirigido desde el exterior.

“Hay un golpe de Estado que está encabezado no por actores nacionales, sino que por EE.UU., por Washington”, ha afirmado, para luego responsabilizar a altas autoridades estadounidenses, como el presidente Donald Trump, de este intento de golpe de Estado, y denunciar el hecho de que estén abiertamente apoyando a los golpistas.

De igual modo, ha mencionado que la Administración estadounidense está llamando públicamente a los militares venezolanos a sublevarse contra el Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, así como contra la Constitución, sobre la que ha señalado que “no contempla ningún gobierno interino”, para después reiterar que el actual mandatario de Venezuela ha sido elegido en unas elecciones democráticas.

Hay un golpe de Estado que está encabezado no por actores nacionales, sino que por EE.UU., por Washington”, subraya el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza.

 

Autoproclamación inconstitucional de Guaidó

Además, ha considerado “chistosa” la autoproclamación del jefe de la Asamblea Nacional (AN) venezolana, Juan Guaidó, como “presidente interino” de Venezuela, circunstancia que ha sido reconocida por EE.UU. y varios miembros de la Unión Europea (UE) aun careciendo de legalidad y de cualquier tipo de fundamento en la Constitución del país.

En este sentido, ha estimado de lamentable que varios países, entre ellos algunos de la UE, hayan seguido los pasos de EE.UU. en lo que al reconocimiento de autoproclamación de Guaidó se refiere, un hecho que, ha asegurado, se ha producido a raíz de las presiones ejercidas por Washington.

Igualmente, ha hecho referencia a la entrevista que concedió el martes a Radio Nacional de España (RNE), y sobre la misma ha desmentido haber tachado de ser un “pecado” el hecho de que Venezuela rompa relaciones con Europa, afirmando que se trata de una distorsión mediática, y ha explicado que lo que dijo fue que el Gobierno de Caracas considera un “pecado” que no existan contactos entre el Estado venezolano y los países que tienen comunidades en Venezuela, pues, a su entender, esto es una situación que, a la larga, perjudicará mucho a estas últimas.

En cuanto al tema del apoyo de algunos países a la postura injerencista de EE.UU. debido a las coacciones por este ejercidas, ha lamentado que se dé esta coyuntura y ha aclarado que Venezuela responderá a dichas naciones de forma proporcional, aunque ha indicado que la contestación no será al mismo nivel que la que Caracas le dará a Washington, pues, ha recordado, la confrontación de Venezuela es esencialmente con EE.UU., el principal patrocinador y coordinador de los golpistas.

Caracas apuesta por el diálogo

Es por esta razón que ha sostenido que Venezuela busca cuidar las relaciones que mantiene con aquellos países que, por presiones de EE.UU., han secundado a los golpistas y ha manifestado que el Ejecutivo venezolano apuesta por el diálogo con estos a fin de que exista un mejor entendimiento.

En esta línea, ha expresado que el Gobierno de Caracas ha llamado, en muchas instancias, a la oposición, a avenirse al diálogo, para luego señalar que el Ejecutivo de Maduro siempre está preparado para entablar diálogos con los opositores, sin precondición alguna, aunque sí teniendo como marco la Constitución venezolana.

“El Gobierno del presidente Maduro ha sido el más abierto al diálogo. El propio presidente ha hecho más de 400 llamados públicos (…) hay y ha habido comunicación con la oposición permanentemente”, ha afirmado, confirmando que el Gobierno venezolano, en todo momento, está dispuesto a dialogar y lo hará donde quiera que sea.

No obstante, ha indicado que es la oposición la que no quiere dialogar, pues lo que quiere es llevar adelante el plan golpista de EE.UU. y derrocar a Maduro, maquinaciones que, ha asegurado, fracasarán y no podrán lograr sus metas.

En lo tocante a esta cuestión, ha evocado que la última ronda de diálogos entre el Gobierno y la oposición tuvo lugar hace casi un año y, en la misma, las partes estuvieron a punto de firmar un acuerdo respaldado por todos, sin embargo, el pacto no se llegó a rubricar debido al repentino cambio de parecer de la oposición, un hecho que se produjo, conforme ha subrayado, porque así lo ordenó directamente Washington, que planeaba, ya en ese entonces, suscitar un desorden social y una sublevación militar.

Por otro lado, el titular venezolano de Exteriores ha aludido a la decisión del presidente de la República Bolivariana de adelantar las elecciones de la AN venezolana, explicando que no se trata de una decisión política, dado que ya se han renovado todas las instituciones públicas venezolanas menos dicha instancia.

El Gobierno del presidente [venezolano, Nicolás] Maduro ha sido el más abierto al diálogo. El propio presidente ha hecho más de 400 llamados públicos (…) hay y ha habido comunicación con la oposición permanentemente”, enfatiza el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza.

 

Situación humanitaria en Venezuela

De igual modo, ha desmentido que exista una crisis humanitaria en Venezuela, aunque ha reconocido que la economía está sumida en cierta agitación a causa de las sanciones y el bloqueo estadounidenses contra el país sudamericano, medidas que han acabado golpeando a varios sectores del país.

“No hay una crisis humanitaria en Venezuela (…) Hay una economía perturbada, bloqueada por EE.UU. y el sistema financiero se niega a interactuar con Venezuela (…) La banca internacional se niega a trabajar con Venezuela”, ha dicho, asegurando que las sanciones le han costado al país latinoamericano al menos 30 000 millones de dólares.

A este respecto, ha señalado que, si no se hubieran adoptado bloqueos contra Venezuela, el país atravesaría ahora por su mejor momento económico, para luego denunciar que la hiperinflación que sufre, en la actualidad, Venezuela es inducida desde el exterior y no se debe a factores internos.

Además, ha aseverado que la supuesta ayuda humanitaria es un “absurdo” y un “show” por parte de EE.UU. y los enemigos de Venezuela y, en este sentido, ha rememorado que en los años 1960 Washington anunció que había una crisis humanitaria en República Dominicana y se aprovechó de la coyuntura para desplegar 8000 soldados estadounidenses ahí y derrocar al presidente democráticamente elegido, Juan Bosch.

En concreto, ha relatado que, junto a la ayuda humanitaria y los médicos que enviaron, iban también los soldados que derrocaron un Gobierno democrático e instalaron una dictadura, y ha insistido en que Venezuela impedirá que algo similar llegue a ocurrir en su territorio.

Arreaza ha resaltado la hipocresía de EE.UU., que retiene y roba 30 000 millones de dólares de Venezuela mientras anuncia que tiene planeado aportar solamente 20 millones de dólares en una supuesta ayuda humanitaria.

Por tanto, ha aclarado, resulta del todo “absurdo” que EE.UU. quiera enviar ayuda humanitaria a Venezuela cuando no la llevó a Puerto Rico después de los huracanes —siendo colonia estadounidense—, y tampoco a Haití; incluso ha hecho referencia al hecho de que el país norteamericano suspendiera la ayuda financiera que le concedía a Palestina a través de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA, por sus siglas en inglés).

La amenaza militar estadounidense

Arreaza ha detallado, asimismo, que el Gobierno de Caracas no descarta la amenaza lanzada por EE.UU. acerca de que tiene “todas las opciones sobre la mesa”, por lo que ha anunciado que el Ejecutivo de Maduro se ha preparado para cualquier escenario, aunque principalmente busca dialogar con EE.UU. y la oposición venezolana. “El último escenario que queremos es la guerra”, ha subrayado.

“Estamos preparados para cualquier escenario. El último escenario que queremos es la guerra, pero si EE.UU. pretende agredirnos, nosotros sabremos defendernos”, ha indicado, para luego evocar que Venezuela cuenta con cientos de miles de soldados y 2 millones de milicianos listos para entrar en acción en caso de que tenga lugar una confrontación militar.

Por otro lado, ha reiterado que solamente se pueden garantizar los intereses del pueblo venezolano en su totalidad mediante el diálogo y la negociación entre todos los sectores políticos del país, tanto opositores como los que eligieron al Ejecutivo.

Además, ha llamado a los países del mundo a dialogar con Venezuela y ha lamentado que EE.UU., al parecer, no tenga en mente dialogar con el Gobierno de Caracas, sino, más bien, robar las riquezas del país sudamericano.

En cuanto a este asunto, ha advertido de los peligros de descartar el diálogo y ha señalado que, tras la política y la diplomacia, “viene la guerra”, descartando que el Gobierno de Caracas opte por cualquier tipo de contienda y afirmando que lo que busca es conversar con la oposición.

En relación a las riquezas con las que cuenta Venezuela, el canciller venezolano ha advertido que si EE.UU. busca hacerse con ellas, tendrá que hacer frente a “una guerra peor que la de Vietnam”, en la que perecerían personas de ambos bandos, incluidos también estadounidenses, mientras que la UE sentiría los efectos de tal conflicto, por lo que ha expresado su deseo de que Washington y la oposición venezolana rectifiquen y se sumen al diálogo.

También ha mencionado que el Gobierno de Maduro tiene como principal tarea defender al pueblo de Venezuela, así como la integridad e independencia del país, razón por la cual, no dejará que actores externos le den al pueblo y Gobierno venezolanos órdenes.

Igualmente, ha vuelto a expresar la confianza que ha depositado el Ejecutivo venezolano en el pueblo y las Fuerzas Armadas de Venezuela, y ha asegurado que Venezuela saldrá adelante y no dejará que ni los intentos injerencistas y ni los golpes de Estado triunfen, ya que, por los venezolanos, ha apuntado, “corre sangre antimperialista”.

Es más, ha señalado que las constantes proclamaciones de los dirigentes opositores a favor de un golpe de Estado en Venezuela y en apoyo a la injerencia exterior han provocado que hasta los que no han votado a favor del Gobierno chavista se cohesionen alrededor de la protección de su patria, una circunstancia que le transmite calma al Ejecutivo venezolano.

Estamos preparados para cualquier escenario. El último escenario que queremos es la guerra, pero si EE.UU. pretende agredirnos, nosotros sabremos defendernos”, recalca el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza.

 

Trump, símbolo del capitalismo

En lo que respecta a Trump, ha considerado a este “el producto más acabado del capitalismo” por su comportamiento racista, supremacista, déspota y egoísta, para luego afirmar que la resistencia de Venezuela y su triunfo frente al imperialismo incentivarán a otros países a plantarle cara a EE.UU. y no dejarse amilanar.

“Alguien tenía que plantarse (frente a Trump y líderes similares y decirles) que en mi tierra no te metes. Aquí no vas a hacer lo que a ti te dé la gana (…) Si vencemos, muchos serán los países que se atreverán a dar estos pasos”, ha dicho.

Venezuela encara una gran crisis política, alimentada abiertamente desde Washington, que reconoció como “presidente interino” a Guaidó. Las autoridades venezolanas han indicado en reiteradas ocasiones que el motivo “oculto” del posicionamiento estadounidense es el “deseo de apoderarse de los ricos recursos naturales de Venezuela”.

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