La investigadora de HRW Tamara Taraciuk Broner, en un artículo publicado este jueves en Firmas de EFE, sostiene que “hay pruebas que sugieren que Pérez habría sido víctima de una ejecución extrajudicial”, durante el operativo en que murió a manos de policías el 15 de enero.
Explica que, “antes de ser asesinado, Pérez publicó en las redes sociales varios vídeos afirmando que él y sus colegas estaban siendo atacados, y que habían iniciado negociaciones con las autoridades para entregarse”.
La versión oficial señala que los agentes policiales actuaron para contener “una célula terrorista”, lideraba por Pérez, que se había atrincherado en la zona de El Junquito, en el municipio Libertador, en el oeste de Caracas, capital venezolana. Días después del operativo, el ministro venezolano de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, reveló que el grupo había planeado asesinar al presidente Maduro.
Hay pruebas que sugieren que (Óscar) Pérez habría sido víctima de una ejecución extrajudicial”, sostiene la investigadora de HRW Tamara Taraciuk Broner, sobre la muerte del expolicía venezolano, en operativo antiterrorista.
En su texto, Broner aduce que la copia del certificado de defunción de Pérez indica que la causa de su muerte fue un único disparo en la cabeza, pero según la hermana del occiso que vio el cuerpo, “tenía la cabeza destruida” y “orificios de ingreso y salida de bala en la cabeza”.
Este caso, para Broner, “augura un pésimo 2018 para los derechos humanos en Venezuela”.
Pérez se hizo famoso cuando en, junio de 2017 —en el contexto de violentas protestas contra el Gobierno de Maduro— lanzó un ataque con granadas desde un helicóptero sobre sedes gubernamentales. Por estas acciones era buscado por la Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal).
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