“Teherán no considera que las negociaciones con Washington garanticen su seguridad, ya que las promesas de Estados Unidos no son confiables”, ha resaltado este miércoles Ali Akbar Velayati, asesor del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, para asuntos internacionales, en una entrevista con IRIB News.
Velayati ha hecho referencia a la agresión de EE.UU. a Venezuela, destacando que “pocas horas antes de que Estados Unidos intentara secuestrar a Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, una delegación china, encabezada por un influyente responsable de las relaciones de China con toda Latinoamérica, había negociado con Maduro. Y tan solo unas horas después de concluir la sesión de negociación, los estadounidenses lo secuestraron”.
“Estados Unidos se está convirtiendo en una importante fuente de peligro para el mundo”, ha añadido.
Según Velayati, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su “malvado socio”, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, “están atravesando un proceso de bancarrota política, y su credibilidad, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, está en un constante y creciente declive”.
“Dentro de Estados Unidos, sus palabras han sido completamente desacreditadas; tanto es así que CNN, el medio de comunicación más importante que refleja las opiniones del Gobierno estadounidense, se vio obligado a abordar la importancia de esta solidaridad y unidad del pueblo iraní en su reportaje sobre las recientes manifestaciones del pueblo iraní”, ha agregado.
“Otro rasgo de esta persona es la destrucción de las relaciones con sus países y aliados. Un ejemplo claro de esto son las relaciones entre Rusia y Estados Unidos”, ha indicado Velayati, destacando que la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se encuentran prácticamente en el extremo opuesto de las políticas expansionistas y ambiciosas de EE.UU.
Finalmente, ha enfatizado que la República Islámica de Irán ha emergido mucho más fuerte tras los recientes acontecimientos, gracias a que el Líder de la Revolución Islámica, con su autoridad, claridad y profunda comprensión de los asuntos políticos e internacionales, y su firme convicción en la legitimidad de la República Islámica, respondió con contundencia tanto a los enemigos extranjeros como a sus mercenarios nacionales.
mrt/rba
