• El prisionero Albert Woodfox pasó 43 años de su vida en una celda en solitario, en un caso que representa el mayor período de confinamiento en la historia de Estados Unidos.
Publicada: miércoles, 10 de junio de 2015 1:04
Actualizada: miércoles, 10 de junio de 2015 2:12

La justicia en EE.UU. ordenó, por falta de pruebas, la liberación de un prisionero que llevaba en aislamiento más de 40 años.

Albert Woodfox, conocido como uno de los "Tres de Angola", de la agrupación Pantera Negra que estaba cerrado en una celda en solitario más de 40 años está acusado de la muerte de un guardia en 1972, pero nunca se hallaron pruebas.

Lo decidió el martes el juez estadounidense James Brady, luego que Woodfox pasó 43 años en prisión, en régimen de aislamiento, en un caso que representa el mayor período de confinamiento en la historia de Estados Unidos.

Un motín en prisión -promovido por los Panteras Negras para mejorar las condiciones en las cárceles tristemente célebres de Louisiana y que resultó en la muerte de un guardia de 23 años, Brent Miller- fue el delito que Woodfox debió pagar encerrado en absoluta soledad durante más de cuatro décadas.

Una campaña en pro de liberación de "Los Tres de Angola": Albert Woodfox (C) y los otros dos, Robert King y Herman Wallace,  liberados en 2001 y 2013, respectivamente.

 

Woodfox, quien siempre ha defendido su inocencia, podría ser liberado inmediatamente en 68 años de edad, después de que el juez James Brady decidiese que, dada su avanzada edad, su delicada salud y "la falta de confianza en que el Estado celebre un tercer juicio justo", la mejor opción era dejarlo en libertad, según medios locales.

El preso ya había sido juzgado y condenado en dos ocasiones anteriores, junto a otros dos presos, por la muerte en 1972 del funcionario de prisiones Brent Miller en la Penitenciaría Estatal de Luisiana, conocida popularmente como Angola, de allí "Los Tres de Angola". Pero las sentencias fueron anuladas por prejuicio racial y falta de pruebas.

De los tres presos, todos ellos negros, sólo Woodfox permanece en prisión, ya que los otros dos, Robert King y Herman Wallace, fueron liberados en 2001 y 2013, respectivamente.

Cuando se produjo la muerte de Miller, Woodfox se encontraba en prisión acusado de robo armado, y durante estos años siempre ha mantenido que se lo acusó "en falso" como reprimenda por su activismo a favor de los afroamericanos con las Panteras Negras y por "denunciar las injusticias" de la cárcel.

"El único remedio justo es un recurso incondicional de hábeas corpus que prohíba un nuevo juicio al señor Albert Woodfox y libere al señor Woodfox de la cárcel inmediatamente'', escribió Brady.

A pesar de la decisión del juez, los simpatizantes de Woodfox, que recibe el apoyo de la sección estadounidense de Amnistía Internacional, temen que la decisión sea apelada por el Estado de Luisiana. Un portavoz de la Fiscalía del Estado afirmó que el fallo será recurrido “para estar seguros de que este asesino se queda en prisión y está disponible para responder por sus acciones”.

Amnistía Internacional y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han condenado el encarcelamiento de Woodfox por inhumano, y defensores de los derechos humanos sostienen que el aislamiento prolongado es una forma de tortura.

Se calcula que hay unos 80 mil presos en todo EE UU en celdas de confinamiento, en las que pueden pasar hasta 23 horas al día sin hablar o ver a un ser humano.

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