El diario estadounidense The Washington Post ha publicado este viernes un artículo en el que aborda la reciente reunión entre los presidentes de Irán, Rusia y Turquía, Hasan Rohani, Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, para el proceso de paz en Siria, así como el destino del último bastión terrorista en el norte del país árabe.
Según el medio, la citada cumbre se traduce en una mayor presión sobre “unos 10 000 grupos armados vinculados a Al-Qaeda” que están presentes en la provincia noroccidental de Idlib.
El diario destaca, asimismo, que a pesar de las divergencias existentes entre estos países, la reunión “abrió la posibilidad de separar a los civiles y los rebeldes” de las facciones extremistas.
En una declaración conjunta emitida al final de la reunión de este viernes en Teherán (capital iraní), los tres mandatarios han manifestado su compromiso con la soberanía, la independencia, la unidad y la integridad territorial de Siria, así como con la derrota de los terroristas.
Aunque Putin ha reclamado la “eliminación total de los terroristas en Siria”, tal y como apostilla el medio, ha barajado un posible alto el fuego, una idea que fue presentada esta misma jornada por Erdogan.
El mandatario turco ha dicho que una ofensiva militar en Idlib podría causar una masiva ola de refugiados hacia Turquía y así perjudicar la seguridad nacional de su país y el resto de la región.
Idlib tiene suma importancia no solo para el futuro de Siria, sino para nuestra seguridad nacional y el futuro de la región (…) La lucha contra los terroristas requiere métodos basados en el tiempo y la paciencia”, ha indicado el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en la cumbre sobre Siria.
“Idlib tiene suma importancia no solo para el futuro de Siria, sino para nuestra seguridad nacional y el futuro de la región (…) La lucha contra los terroristas requiere métodos basados en el tiempo y la paciencia”, ha indicado Erdogan.
The Washington Post, no obstante, ha destacado que la liberación de Idlib es muy “crucial” para Rusia e Irán, considerados como “aliados del Gobierno sirio”; especialmente después de que las fuerzas sirias hayan retomado la mayoría de los territorios en manos de los extremistas.
Además, destaca que “una ofensiva sangrienta” podría perjudicar los esfuerzos rusos a largo plazo para alentar el regreso de los refugiados y conseguir que otros países inviertan en la reconstrucción de Siria.
Las Fuerzas Armadas de Siria están ultimando los preparativos para lanzar una ofensiva clave para limpiar la provincia de Idlib de la presencia de los terroristas.
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