• Un tanque del Ejército turco circula en Kilis, en el sureste de Turquía, cerca de la frontera con Siria, 15 de febrero de 2016.
Publicada: lunes, 15 de febrero de 2016 15:19

Moscú ha considerado la conducta agresiva de Turquía en Siria como un apoyo abierto al terrorismo y una violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Moscú expresa su profunda preocupación ante las acciones agresivas de las autoridades turcas respecto al Estado vecino (Siria)", reza el comunicado de la Cancillería rusa publicado este lunes en la página Web oficial de esta Cartera.

Moscú expresa su profunda preocupación ante las acciones agresivas de las autoridades turcas respecto al Estado vecino (Siria)", reza el comunicado del Ministerio de Exteriores ruso.

El Ministerio de Exteriores ha indicado que tales acciones constituyen "un apoyo evidente al terrorismo internacional", además de una violación de las resoluciones correspondientes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), y los compromisos asumidos por Turquía como país miembro del Grupo Internacional de Apoyo a Siria (ISSG, en inglés) en Viena, Nueva York y Múnich.

Por este motivo ha llamado a someter a debate "la línea de provocación de Ankara" que a su vez crea "una amenaza para la paz y la seguridad en la región del Oriente Medio y otras regiones" en el organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El comunicado ha denunciado también que, de acuerdo con información que dispone, Turquía sigue permitiendo la entrada ilegal de los terroristas y mercenarios takfiríes en el territorio sirio, "que engrosan las filas del Frente Al-Nusra, Daesh (acrónimo árabe del EIIL) y otras organizaciones terroristas", y precisa que "a Turquía se trasladan combatientes heridos y bandas para el descanso y la reestructuración".

Los aviones de guerra de Turquía atacaron el domingo por segundo día consecutivo posiciones de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG, por sus siglas en kurdo) cerca de la localidad siria de Azaz, ubicadas en el norte de la provincia septentrional de Alepo. El sábado, atacó el estratégico aeródromo militar de Menagh, liberado hace poco por YPG de manos de los terroristas. Este lunes continuaron las ofensivas.

Además de Damasco –que coincide en que los ataques turcos ayudan a los terroristas en Siria–, países como Francia y Estados Unidos han reprochado los ataques de Turquía en el territorio del país árabe y han exigido el cese inmediato de dichos bombardeos a las zonas kurdas en Siria.

Pese a la presión internacional sobre el cese de sus ataques, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha asegurado este lunes que Turquía seguirá bombardeando las posiciones kurdas en Siria. El domingo, reconoció que los bombardeos son una represalia contra las Unidades kurdas del YPG, formación que Ankara vincula al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y que a su vez califica de "terrorista".

Moscú inició a finales de septiembre del año pasado una campaña para apoyar la ofensiva del Ejército sirio contra los grupos terroristas presentes en su territorio, entre ellos Daesh. A esta lucha se suman los kurdos, que han dejado claro que no darán un paso atrás de las zonas del norte de Siria por los bombardeos turcos.

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