Cientos de miles de profesores han desfilado por las calles de Francia a lo largo de los casi cinco años del mandato del presidente François Hollande. Profesores, estudiantes, personal de la Administración Educativa que han denunciado reformas aprobadas sin consenso que han tenido como consecuencia la degradación progresiva de la calidad de la enseñanza y de las condiciones de trabajo.
Masificación en las aulas, falta de profesores y de medios materiales, salarios bajos, empleos precarios, aumento del fracaso escolar. La lista de quejas de un profesorado cansado de no ser escuchado se alarga día tras día. Un profesorado que constata la incapacidad de poder ejercer correctamente su profesión.
Las reformas educativas en Francia no han faltado: la del ritmo escolar y la de la enseñanza primaria son algunos ejemplos. Reformas aprobadas sin contar con los sindicatos de profesores ni de estudiantes. Reformas pensadas más desde una óptica económica que educativa lo que ha llevado a una situación dramática.
El enfrentamiento entre el mundo educativo y Gobierno ha sido permanente estos últimos años. Un mundo educativo que da un suspendido a las políticas gubernamentales.
Juan José Dorado, París.
mhn/nal
