• El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, reunido con el ministro del Interior de Pakistán, Syed Mohsin Reza Naqvi, 17 de mayo de 2026.
Publicada: domingo, 17 de mayo de 2026 17:12

El presidente iraní ha exigido la unidad de los países islámicos para reducir la injerencia de potencias extrarregionales e Israel en la región de Asia Occidental.

Durante su reunión con el ministro del Interior de Pakistán, Syed Mohsin Reza Naqvi, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha pedido este domingo a los países islámicos que avancen hacia la unidad y la convergencia, apoyándose en sus elementos “comunes religiosos, culturales y estratégicos” para fortalecer la cohesión.

Al afirmar que tal medida “disminuirá la posibilidad de la injerencia y la agresión de las potencias extrarregionales y del régimen sionista en la región”, ha señalado que Teherán busca relaciones “cordiales” y “estables” con los países islámicos de la región.

Estados Unidos y el régimen sionista han intentado constantemente, a través de proyectos divisivos y la creación de desconfianza, enfrentar a los países islámicos entre sí”, ha declarado, y ha destacado que bajo la sombra de la “unidad y la convergencia islámica”, Israel nunca se atreverá a “agredir ni a cometer actos de violación contra los países islámicos”.

En cuanto a la reciente agresión estadounidense-israelí contra la República Islámica, el presidente iraní ha calificado el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, así como de un grupo de altos comandantes, ministros, estudiantes inocentes y ciudadanos del país como un “gran crimen”, contrario a las normas internacionales.

 

“Estas acciones criminales no pueden ser aceptadas por ninguna conciencia despierta y libre en el mundo”, ha declarado Pezeshkian.

Además, ha ratificado que el objetivo principal de Washington y el régimen de Tel Aviv al atacar a Irán “era generar inestabilidad interna y tratar de debilitar y derrocar el sistema islámico”, y ha agradecido a la nación iraní para su cohesión, su poder y su lealtad, así como por mostrar su apoyo a la República Islámica.

El presidente también ha señalado los planes estadounidenses- israelíes para infiltrar elementos terroristas armados desde las regiones del noroeste y sureste del país, expresando su agradecimiento por “la cooperación y la responsabilidad de los países vecinos de Irán para impedir cualquier abuso de sus territorios” contra el país persa.

Asimismo, ha agradecido a los gobiernos de Pakistán, Afganistán e Irak por no permitir que desde sus territorios se llevara a cabo ninguna acción contra la República Islámica de Irán.

Tras destacar las facilidades y medidas adoptadas por el Gobierno de Pakistán en el ámbito del comercio fronterizo y la cooperación económica, ha declarado que la creciente cooperación económica y comercial entre ambos países puede seguir desarrollándose.

Por su parte, Naqvi ha expresado su satisfacción por la reunión con el presidente iraní, y tras repasar los acontecimientos y desarrollos de los últimos meses, así como las agresiones militares de Washington y del régimen sionista contra la República Islámica de Irán, ha señalado los esfuerzos de Islamabad para contribuir a la detención de los enfrentamientos y a la reducción de las tensiones.

“El papel de los distintos actores se han hecho evidentes para la opinión pública, y la situación reciente ha mostrado claramente cómo, en momentos críticos, se puede distinguir entre amigos y enemigos reales; un asunto que puede constituir una base importante para la toma de decisiones estratégicas en el futuro”, ha declarado Naqvi.

Al señalar a las relaciones históricas, culturales y humanas entre ambos países, puntualizó que Irán y Pakistán han mantenido siempre vínculos estrechos y fraternales. “Esperamos poder, bajo la voluntad de los líderes de ambos países, desarrollar aún más el nivel de las relaciones y la cooperación bilateral”, ha afirmado.

El 28 de febrero, Estados Unidos y el régimen israelí impusieron una guerra de agresión ilegal y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, a altos comandantes y funcionarios, así como a miles de civiles.

En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos, lo que finalmente obligó a ambos regímenes agresores a anunciar un alto el fuego unilateral que sigue vigente hasta el día de hoy.

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