“Al menos 149 monumentos históricos y museos en 20 provincias del país han sufrido daños durante la reciente guerra impuesta; entre ellos se encuentran cinco sitios inscritos en el Patrimonio Mundial, siete conjuntos históricos urbanos y 54 museos”, ha declarado este domingo el vicecanciller para Asuntos Internacionales y Judiciales, Kazem Qaribabadi, en su cuenta de X con motivo del Día Internacional de los Museos y del Patrimonio Cultural.
Además, ha remarcado que los bienes culturales están protegidos por “el derecho internacional”, condenando los ataques estadounidenses-israelíes durante la reciente agresión.
“De conformidad con la Convención de La Haya de 1954 y los principios fundamentales del derecho internacional humanitario, los bienes culturales deben ser respetados y protegidos durante los conflictos armados. Los museos, sitios históricos, monumentos culturales, obras de arte y colecciones civilizatorias no deben convertirse en objetivos de la agresión, de la negligencia militar ni del desprecio por las obligaciones del derecho internacional humanitario en materia de protección del patrimonio cultural”, ha recordado.
Además, ha señalado que los daños causados al patrimonio cultural de Irán demuestran que el alcance de las violaciones cometidas por el régimen de Tel Aviv y Washington “ha ido más allá del principio de prohibición del uso de la fuerza y de la protección de la población civil”, destacando que dichas violaciones han llegado incluso a “atentar contra la memoria histórica y civilizatoria del pueblo iraní”.
Según Qaribabadi, esta situación constituye una clara muestra del comportamiento ilegal del régimen estadounidense e israelí.
Al señalar que el patrimonio cultural de Irán forma parte de la memoria compartida de la humanidad, ha enfatizado que la República Islámica “registrará y documentará esta agresión contra su patrimonio cultural, y la perseguirá dentro del marco de la responsabilidad internacional”.
Además, ha afirmado que la República Islámica “no permitirá que ninguna potencia convierta la historia de la gran nación iraní en víctima de sus objetivos militares y políticos”.
El 28 de febrero, Estados Unidos y el régimen israelí impusieron una guerra de agresión ilegal y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, a altos comandantes y funcionarios, así como a miles de civiles, entre ellos más de 165 niños de la escuela primaria en Minab.
Durante la guerra, los agresores estadounidenses e israelíes atacaron zonas residenciales, infraestructura civil, escuelas, hospitales e instalaciones deportivas, entre otros objetivos no militares, causando la muerte de más de 3500 personas en todo el país.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos, lo que finalmente obligó a ambos regímenes agresores a anunciar un alto el fuego unilateral que sigue vigente hasta el día de hoy.
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